Agenda Cultural UdeA - Año 2006 ABRIL | Page 26

ISBN 0124-0854
N º 120 Abril de 2006 nada: traigo una canción( 59), como dice en“ Remota luz”( 1932); y que une poesía con lo valioso, con los más altos sentimientos y sensaciones, y con la naturaleza siempre presente en su poesía. Así canta en“ Vinieron mis hermanos”( 1932):
Y yo, que amé las nubes anhelantes y vagas
y el polvo de oro de los días y el son
del bosque, diré cantos en los que até júbilos
de mil vidas, al tenue hilo de mi emoción( 168).
O poema-canción que trae la palabra y el silencio desde lo profundo de la tierra, en“ Rapsodia de Saulo”( 1933):
Trajimos sin pensarlo en el habla los valles,
los ríos, su resbalante rumor abriendo noches,
un silencio que picotean los verdes paisajes,
un silencio cruzado por un ave delgada como hoja( 65). que cantó, canta o cantará: toda cosa bella que hay en tierras de hombres, la luz, la sombra, el amor, todas las canciones que sean buenas, los días, las noches, una mujer,
porque yo canto toda cosa loable bajo el cielo.
Yo el cantor, el cantador,
de ritmos
prestidigitador( 175-176).
Es aquí donde es posible vislumbrar el origen de“ Palabra”, poema centrado en la materia de que está hecho el poema. En“ El cantor” se refiere al poeta y la materia prima de su trabajo; en cambio, en“ Qué noche de hojas suaves”( 1945) describe el ambiente, la atmósfera y el instrumento de su creación, unidos al amor:
Y he de cantar en días derivantes
por ondas de oro, y en la noche abierta
que enturbiará de ti mi pensamiento,
he de cantar con voz de sombra llena( 56).
Sólo en“ El cantor”( 1936) es consciente de la distancia entre el poeta y el poema, y de su condición de cantor: Yo soy el cantor, / el hombre que canta a los cuatro vientos..., y
Acto de creación enamorada que se prolonga en“ Interludio”( 1960) y se materializa en“ Madrigales”( 1961):