Agenda Cultural UdeA - Año 2005 SEPTIEMBRE | 页面 15

ISBN 0124-0854
N º 114 Septiembre 2005 adaptación real y comenzó nuevamente la invasión de El Pedrero. A esto se sumó el comercio mayorista que se mantuvo en Guayaquil, las diferentes formas de financiación facilitadas por estos mayoristas para los venteros, y las facilidades viales y de acceso existentes en el sector, gracias a la Estación del Ferrocarril situada en el barrio. Así, mientras el Estado iniciaba desalojos e implementaba medidas para erradicar " el problema ", los venteros creaban asociaciones y sindicatos que permitían su permanencia en la zona. Durante muchos años el poder municipal implementó diversas medidas para enfrentarse a esta problemática: desalojo por parte de la fuerza pública, decomisos, multas, destrucción de puestos, bloqueo mediante rutas de buses, bloqueo de las zonas de cargue y descargue, supresión parcial del servicio de aseo y supresión de la vigilancia. Pero siguió vibrando Guayaquil en la Plaza de Cisne ros y sus alrededores con un mercado fijo en el suelo donde se encontraba de todo, fresco y barato. El Pedrero era el nuevo mercado de Guayaquil, uno descubierto. Pero habría de llegar una nueva herida. En 1978 salió el último tren con destino a Puerto Berrío, la Estación se cerró, y dejó tras sus puertas un eje jalonador de progreso y riqueza para el sector. Con el Ferrocarril se fueron también los transportes intermunicipales y departamentales, otro desangre. Vino entonces el traslado de los abarroteros a la Central Mayoritaria. Más de 300 agencistas de abarrotes al por mayor ubicados en el Pasaje
Sucre, Cundinamarca, Cúcuta, Tenerife, Amador, Díaz Granadas y Carabobo debían desplazarse a los galpones dispuestos por la administración y la gerencia de Empresas Varias de Medellín en la nueva plaza( 6J. Por su parte, los vendedores de El Pedrero que ya eran más de tres mil y estaban afiliados a tres sindicatos, un comité y una asociación, solicitaron la construcción de una nueva plaza cubierta popular y minoritaria en Barrio Triste, ya que en la nueva central Mayoritaria sólo tenían 750 puestos para ellos en los galpones 16 y 29. El proyecto fue rechazado por la Alcaldía y por Planeación ya que el objetivo del plan era justamente trasladar todo a la Mayoritaria y lograr así la remodelación de Guayaquil, buscada desde las seis anteriores administraciones con el fin de convertirlo en un sector de concurrencia cívica. La idea entonces, era desalojar totalmente los comercios de Guayaquil y que todo el sector pasara a manos de la Empresa de Desarrollo Urbano, que se encargaría de remodelarlo en cuatro años( 7J. El desalojo de los abarroteros debía terminar el 15 de agosto de 1980, pero algunos permanecieron en el sector, junto con los vendedores de El Pedrero. En noviembre 28 del mismo año se dio la resolución 109 con la cual la Secretaría de Tránsito y Transporte prohibió el cargue y descargue de abarrotes en Guayaquil pues el plazo para trasladarse a la Central Mayoritaria ya se había vencido( 8). La disposición se acompañó con el sellado de locales a partir de las cuatro de la tarde. Tantos golpes al barrio