ISBN 0124-0854
N º 110 Mayo 2005 de discusión que sin esta etapa de estudios y experiencia, sin esta contemplación del mundo desde una ciudad como Londres, con la diferencia de ver el universo y los sucesos de una época desde un punto de observación como Inglaterra, capital liberal de Europa, plataforma extraordinaria y privilegiada, sin esta comunicación y contacto con las transformaciones violentas que estaba experimentando el mundo occidental del primer tercio del siglo XIX, cuando irrumpía en las letras el romanticismo, cuando se ordenaba el mundo postnapoleánico, entre la edad de veintinueve a cuarenta y ocho años, el pensamiento de Bello no hubiese alcanzado la dimensión universal que tuvo. La obra literaria que nos brinda desde Inglaterra presenta ya rasgos distintos de lo que había producido en Caracas. Por una parte, la madurez que dan los años y el desarrollo de sus meditaciones; y, por otra, la maestría en el estro personal tanto como la considerable ampliación de horizonte en sus inspiraciones. La vía de perfeccionamiento del primer descubrimiento de la belleza literaria en sus días de Caracas, es visible en el lenguaje, que logra expresión peculiarísima. Influye en él el romanticismo, que juzga equivalente a las doctrinas liberales en política.. El estudio y la corrección han impulsado un progreso evidente a las inquietudes juveniles. Se perfila el futuro maestro del continente en todo cuanto escribe desde la cspi tal inglesa. El distinto panorama de sus lecturas, el trato con personas de otras latitudes y el mayor fondo
de cultura que Londres le proporciona, dan otro sentido y diferente calidad a su obra literaria. Es ya un gran poeta, que habla para un continente. Del mismo modo, aparece en sus prosas, al lado del placer de la investigación, el propósito educador hacia sus compatriotas americanos, con plena maestría yautoridad. Ha adquirido ya su tarea literaria la dimensión última, que no abandonará jamás en los años posteriores: la educación de sus hermanos de América. Desde su arribo a Chile, todo lo que escribe contiene este carácter esencial de su obra literaria, pero le añade otro trazo: el tener conciencia del valor de acción social de las letras, como medio formador de los pueblos americanos, constituidos en repúblicas independientes. Armado de una profunda fe en la civilización mediante la educación de los pueblos, la mantiene constantemente en todos sus escritos; en Chile sostiene los mismos principios sobre la dedicación e incremento del estudio y cultivo de las ciencias y las letras. Si Bello se hubiese quedado en Europa, hubiera sido probablemente el iniciador de la erudición hispánica moderna. Si analizamos el carácter de lo que publicó y elaboró en Londres; las reflexiones sobre la rima en griego y latín; el sistema asonante en la versificación romance; el comentario a Simonde de Sismondi( 17731842), que era la máxima autoridad en literatura en esta época, autor de la lil1érature du midi de /' Europe, a la que replica Bello con un sesudo trabajo de análisis; su proposición de reforma