Agenda Cultural UdeA - Año 2005 AGOSTO | Page 35

ISBN 0124-0854
N º 113 Agosto 2005 por las razones que adelante se exponen, parece evidente que las asimetrías entre los países desarrollados y los de la región, no aconsejarían establecer el libre comercio de esa " mercancía ", sencillamente porque aquellos arrasarían. Aun sin liberalizar la educación como un servicio comercial. la asimetría entre nuestros países y los desarrollados representa un desafío actual: " los buenos deseos de sinergia tecnológica en la región o los convenios de cooperación técnica y académica, de ninguna manera parecen soluciones efectivas al problema de la asimetría. Al contrario, es previsible una mayor dependencia tecnológica mediante la mercantilización( commodification) de conocimientos y servicios asociados al conocimiento, principalmente por vía de derechos de propiedad intelectual y a través de la estrategia de liberalización del sector servicios ".( Roberto Rodríguez Gómez, 2003). Son incontables las voces que defienden la educación superior en su prístina concepción de Bien Público. De hecho, un sin número de Constituciones o Cartas Fundamentales consagran la educación como un Derecho Humano Fundamental. A los conceptos sobre la educación de Castells y Bilbeny reseñados arriba, podría agregarse la posición expresada por UNESOJ en 1998: Sin una educación superior y sin instituciones de investigación adecuadas que formen la masa crítica de pe ~ sonas calificadas y cultas, ningún país puede asegurar un desarrollo endógeno genuino ni reducir la disparidad que separa los países
pobres y en desarrollo, de los desarrollados. La Asociación de Universidades y Colegios de Canadá – AUCC sostiene que " A partir de la enseñanza, investigación y servicio a la comunidad, las universidades brindan una contribución significativa al éxito futuro de Canadá( para sus individuos y para el país como un todo)(...), inculcan valores democráticos, pensamiento crítico a partir de debates y forman ciudadanos comprometidos ". La " Declaración conjunta sobre Educación Superior y el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios ", dice que " la educación superior existe para servir al interés público y que no es un bien comercial, tal como ha sido reconocido por los miembros de la OMC a través de las convenciones y declaraciones de la UNESCO y de otras organizaciones internacionales y multilaterales ", Céline Saint Pierre, presidente del Consejo Superior de Educación de Québec, Canadá, ha sostenido: " Es necesario reafirmar que la educación superior debe definirse como un servicio público y no corno una empresa del saber y de formación orientada por las leyes del mercado ". Garretón, García Canclini, Martín-Barbero, Ruiz-Jiménez, Cavarozzi y Stavenhagen, al fundamentar el papel crucial de la tarea de construir un " espacio cultural latinoamericano " sostienen que " Las universidades juegan un papel muy importante en la construcción del espacio común latinoamericano ", al tiempo que nos recuerdan aquella sentencia de que ': América