Agenda Cultural UdeA - Año 2005 AGOSTO | Page 34

ISBN 0124-0854
N º 113 Agosto 2005 y la información de manera recurrente, a fin de poder confrontar las poderosas fuerzas que tienden a excluimos o a ponemos en la deleznable condición de trabajadores genéricos sobre-explotados de los que se puede prescindir en cualquier momento.
La tensión entre el bien público y el objeto de comercio
La primera pregunta que debemos formulamos, aparentemente paradójica, es por qué estamos en medio de esta discusión. En efecto, a un miembro de las nuevas generaciones podría parecerle una tautología el que se afirmara que si discutimos de educación superior dentro del marco de rondas de negocios de naturaleza comercial como el TLC, es porque la educación superior está siendo manejada en gran parte como una mercancía. El mercantilismo en educación superior y la conducta mercantilista de las instituciones que se lanzaron a la conquista de mercados allende las fronteras de sus países de origen, datan de fechas muy anteriores a las rondas de negocios de liberalización. Aún la universidad pública ha sido compelida a asumir una conducta comercia competitiva, bajo distintos alegatos que incluyen en extremo el de que de esa manera se evita que se constituya en " competencia desleal ". Si se exernina la conducta de muchas instituciones que en su país de origen ofrecen educación de
calidad y pertinente no sólo desde el punto de vista técnico sino socio-político, es posible advertir que una vez traspasan la frontera en tesitura de exportación parecieran mudar su carácter a meras empresas comercializadoras de educación, con correlatos lamentables en términos de lo que podríamos llamar " educación para ultramar ". Esta actitud esquizoide es observable también en la forma de abordar la educación por parte de los países que son miembros a la vez de la Organización Mundial del Comercio y de la UNESCO, quizá porque, no obstante la espereble coordinación intragubernamental pesa el hecho de ser representados por autoridades diferentes en los dos escenarios( Ministros de Educación vs. Ministros de Comercio, Industria y Agricultura). " ¿ Es la educación un commodity '? ¿ Estamos asistiendo a la puesta en marcha de un mercado privado y mundializado de la enseñanza superior?" se pregunta con razón la Internacional de la Educación. De hecho, la educación superior es ya en buena parte tratada como una mercancía. La educación, en este contexto, ya no es vista como un " bien público ", afecto a la búsqueda del bien común, sino como un producto que puede ser adquirido por el consumidor individual en procura de habilidades y títulos que le permitirán conectarse con el mercado. Así considerada, la educación superior pudiera ser sometida, sin más, al trato que se da a las mercancías de cuya libre circulación se discute en los escenarios reseñados. En tal supuesto, negado