ISBN 0124-0854
N º 113 Agosto 2005
Tomado del texto la educación y los tratados de libre comercio.
en el país 4.2 millones de analfabetos mayores de 15 años; 20.2 millones de adultos no han concluido la primaria; 16 millones más no han terminado la secundaria; el promedio de escolaridad apenas alcanza la primaria, mientras en países como Corea del Sur es superior a la secundaria; tenemos 13 ingenieros por cada 10 mil habitantes, en Japón hay 595, en Estados Unidos 139 y en Corea del Sur 24( 9). Uno de los mayores riesgos para las instituciones de educación superior es que se integren acríticamente a un modelo maquilador. y se conviertan en prestado ras de servicios de empresas cuyos requerimientos están determinados de y para el extranjero, supeditando su quehacer a las necesidades de las mismas. Peor aun cuando en una óptica de muy corto alcance se insiste de manera irreflexiva en un ajuste de la oferta educativa con los requerimientos del mercado. El horizonte de las universidades como proyecto cultural, social, científico y artístico no puede quedar tan sólo en capacitación laboral, menos cuando ésta se concibe a la manera de las Academias " Torres Andrade " o " Lucita ". Hace falta una compleja discusión sobre este punto. También existe el riesgo, si no se reglamenta racional y oportunamente, del ingreso de instituciones de educación superior que vengan a vendernos cuentitas de vidrio y espejos, amén de que las universidades públicas enfrentarán una
situación de desventaja adicional en salarios al personal académico y en equipos disponibles. Y al mismo tiempo, dada la irrelevancia, que a la ciencia y la cultura se le viene atribuyendo desde la oficialidad( Serra Puche inscribió para la posteridad que la cultura no le preocupa en el TLC) se dé un fenómeno de fuga de cerebros, de la que ya alertó el rector de la Universidad nacional Autónoma de México, UNAM. Cuando se habla de modernizar la educación, ¿ en quién se piensa? ¿ Para qué se piensa? Cuando se magnifican las bondades del TLC, ¿ realmente nos conviene a todos su firma decidida por los negociadores oficiales? ¿ Por esos yuppies, para decirlo con Monsiváis, orgullosos de no haber adquirido en la infancia ninguna pasión nacionalista( todas sus aficiones nacionales conseguidas en el extranjero)? Ya Milton Friedman se soltó el pelo haciendo la apología de los sistemas de educación particulares y propone la creación de un mecanismo de vales o de devolución de impuestos para los contribuyentes que enviaran a sus hijos a escuelas privadas, el cual sería equivalente a la mitad de lo que cada gobierno tuviera que gastar en cada niño. Afirma el padre de los " Chicago Boys ": Espero que en México se llegue a aplicar este sistema de vales, porque lo necesitan más que nosotros( Estados Unidos). Creo que puede ser de mucho interés y valor para los pobres, y ustedes tienen más pobres que nosotros. Y es una pena, porque México es un país con muchos recursos y mucho potencial. Si el pueblo pudiera quitarse