Agenda Cultural UdeA - Año 2004 NOVIEMBRE | Page 28

ISBN 0124-0854
N º 105 Noviembre 2004 boletín informativo de la radio que anuncian la puesta del sol y la licitud de lo vedado. Las ciudades, muertas en apariencia, renacen al estímulo del olfato: los aprestos culinarios, especialmente perceptibles en los barrios populares, advierten a los últimos rezagados callejeros de la inminencia de la ingestión colectiva. La ausencia de esta dimensión modélica, aglutinadora, otorga al ayuno de los musulmanes inmigrados en países no islámicos un suplemento de valor, un mérito casi heroico: los obreros magrebíes o paquistaníes obligados a sujetarse al ritmo agotador de la cadenamontaje en medio de la indiferencia o incomprensión de sus colegas y jefes, deben realizar un esfuerzo difícil de soportar. El rostro de algunos de ellos en los vagones del metro parisiense cuando, después una larga jornada de trabajo y privaciones, se dirigen a sus modestas habitaciones con la bolsa cargada de bebidas y alimentos, refleja a simple vista su animoso cumplimiento del cuarto pilar del islam. Por esa razón muchos inmigrados escogen el mes de vacaciones anual en el que se reúnen con los suyos precisamente en Ramadán. Mientras bastantes personas y familias burguesas occidentalzadas viajan del Magreb y Oriente Próximo a Europa a fin de escapar a la presión social o
legal que les impone el ayuno, sus compatriotas de clase humilde efectúan el periplo inverso con objeto de reconfortarse y vivir los rigores y dulzuras del mes sagrado en un ambiente más arropado y cálido, como en el caso de Irlanda y Polonia-países que sufrieron también, como el mundo árabe, la agresión física y espiritual de Estados de diferente etnia e ideología-, las creencias y prácticas iden ~ ficatorias religiosas arraigan con fuerza particular en los sustratos