Agenda Cultural UdeA - Año 2004 MAYO | Page 16

ISBN 0124-0854
N º 96 Febrero 2004
Ciudades-Repúblicas del norte de Italia, ya desde la tardía Edad Media y en el Renacimiento. Por su origen se la conoce como el republicanismo, cuyo máximo exponente fue el ginebrino Juan Jacobo Rousseau, quien en El Contrato Social defiende la autonomía política del pueblo para darse sus propias normas de gobierno, base de toda legitimidad en el ejercicio del poder. Para Rousseau, la voluntad general, que es la voluntad de todos sometida al tamiz del interés general [ y no la simple suma de todos los intereses particulares), y recoge lo común de todas las tendencias, tiene que ser obedecida por el ciudadano, inclusive por encima de su interés particular. La tradición liberal surge como una manera de proteger a los individuos de la tiranía del estado y de otros individuos. En la historia europea postrenacentista se está perfilando el estado moderno. Con Thomas Hobbes [ El Leviatán, El Ciudadano) aparece la teoría de la necesidad del estado como la única institución capaz de asegurarle al ciudadano el derecho a la vida y a la seguridad personal a cambio de entregarle el derecho natural a defenderse. De esta manera se establece el control de los medios de coerción al estado, uno de los pilares de su concepción moderna. Pero en Hobbes, el ciudadano ha de obedecer en todo a ese organismo supoerpoderoso-el leviatány éste tendrá la potestad de ordenarle lo que desee y de castigarlo si no cumple con sus mandatos, mientras mantenga su parte del contrato, que es proveer seguridad. Es la
justificación del absolutismo que en ese momento se vivía en Inglaterra. Como reacción al absolutismo y al poder omnímodo del Estado, va surgiendo, en la Ilustración inglesa y francesa, un conjunto de doctrinas que tiene la intención de proteger al ciudadano contra los abusos del poder. Es el
liberalismo, que defiende la existencia de derechos individuales que no pueden ser violados por el estado [ ni por otros individuos o grupos). Son, entre otros, los derechos a no ser asesinado, ni encarcelado, ni molestado por las opiniones, creencias o formas de vida que cada persona tenga, ni a ser esclavizado, ni a interferir en su actividad económica. Son las denominadas libertades negativas, o, en palabras de Isaiah Berlin( Dos conceptos de libertad ], la libertad de los modernos. Todo esto fundamentado en la idea ilustrada de que cada ser humano es un ser racional, dotado de razón, y por lo mismo capaz de distinguir entre el bien y el mal, entre lo justo y lo injusto, entre la libertad y la opresión, siendo, por consiguiente, autónomo y merecedor de una vida digna. Como podrá deducirse, la