Agenda Cultural UdeA - Año 2004 FEBRERO | Page 39

ISBN 0124-0854
N º 96 Febrero 2004 los aprovecha el inconsciente, por ejemplo, para poner en marcha diversos contenidos energéticos afectivos de las primeras capas de la inconsciencia, denominados " complejos ". El carnaval es la época propicia para desdoblar la personalidad, es el momento más oportuno para el enmascaramiento y el disfraz. La máscara que esconde el rostro es un reflejo del mundo interior del sujeto; en ella se reflejan las proyecciones e identificaciones inconscientes del sujeto. El carnaval, como ninguna otra fiesta colectiva, es el gran escenario abierto para las representaciones de nuestro inconsciente personal, en el que se han agrupado en núcleos energéticos nuestras frustraciones, deseos ocultos y personalidades enmascaradas, conformando los citados " complejos ". Durante la vida cotidiana permanecen reprimidos y durante el carnaval pueden aflorar sin problema alguno. En estos complejos hay componentes instintivos rechazables, pero también, como afirmaba Jung, elementos psíquicos que pueden transformar al individuo de forma positiva. En esta personalidad escondida no sólo hay tendencias moralmente desechables, " sino también una serie de cualidades buenas que hemos marginado y que, sin embargo, son instintos normales, reacciones adecuadas, percepciones fieles a la realidad, impulsos creadores, etc ".( 7) El yo los ha reprimido para que prevalecieran otras aptitudes que consideraba más adecuadas y racionales. Por ejemplo, una persona seria rechaza el humor,
y sin embargo éste es sano, como lo es ser
serio, siempre en la justa medida.
Esta personalidad desconocida conforma la " sombra " y puede darse a conocer durante el carnaval. Su comprensión e integración consciente en el yo, según Jung, supone un mayor desarrollo, mayor autoconocimiento y una ampliación de la conciencia. Un ejemplo de ello ha sido descrito literariamente por Herman Hesse en E / lobo estepario. En esta obra el protagonista, Harry Haller, descubre su " sombra " y la integra a su personalidad consciente en el carnavalesca " Teatro para locos ".
Revulsivo social
Cabe citar, por último, el aspecto más llamativo del carnaval. En el ciclo carnavalesca se ha venido unificando la religiosidad popular con lo festivo, pero también con la farsa y lo dionisíaco. El carnaval es la fiesta de la burla, la broma, la algazara, la chanza, la risa, la parodia y el humor. Durante el carnaval se relativiza jocosamente cualquier orden o jeraquía y en