Agenda Cultural UdeA - Año 2004 FEBRERO | 页面 38

ISBN 0124-0854
N º 96 Febrero 2004 criterios políticos y concejiles, atendiendo a ideas de " orden social ", " buen gusto ", etc..., el carnaval no puede ser más que una máquina de diversión de casino pretencioso. Todos sus encantos y turbulencias se acabaron ".( 4) Otro testimonio similar es el de Franco Cardini, para quien el racionalismo y la descralización del mundo han desvirtuado el carnaval. Mordazmente comenta que se está muriendo porque la cuaresma murió hace tiem po y " quien aborrece el arenque, manjar frugal, antiestético y maloliente, está destinado a descubrir tarde o temprano que la salchicha contiene toxinas y colesterol ".( 5) Franco Cardini considera que todas las fiestas tradicionales están perdiendo su idiosincrasia y efectividad psicológica al triunfar la visión lineal del tiempo que, para los antiguos, era cíclico, ya que vivían el " eterno retorno " del que nos habla Mircea Eliade, con una concepción sacra del tiempo. Los tiempos modernos, la era de la informática y el cronómetro, tienden a igualar el tiempo festivo y el cotidiano, en opinión Eliade. Estas consideraciones cobran un especial relieve al referirlas al carnaval: " Es la elección del tiempo como entidad
lineal y homogénea-ya no
como entidad
diferenciada y cíclica como
en el modelo
preindustrial-Ia que decreta
el fin de las
fiestas,
su
desaparición
lenta
por
consumición. La diferencia entre las actitudes
cotidianas y las festivas va borrándose; la
gente vive cada vez más la realidad del reposo
como un hecho individual. Las tensiones se relajan, en tanto que la fiesta, por el contrario, es un tiempo de intensidades, una ocasión en la que no se reposa, sino que se fatiga ", concluye.( 6)
Para ambos autores la resurrección del carnaval tendrá lugar cuando se sacralice nuevamente la existencia, tanto
la cotidiana como la festiva. Mientras tanto, etnográficamente considerado, el carnaval está en sus estertores mortales. Precisa otro nombre.
La sombra
Pese a todo, el inconsciente colectivo y el personal aprovechan los rituales carnavaleros de este " revival " propiciado en muchos casos, y en grado considerable, por razones " fenicias ", es decir, mercantiles o comerciales, y también políticas. Los rituales