Agenda Cultural UdeA - Año 2004 FEBRERO | Page 28

ISBN 0124-0854
N º 96 Febrero 2004 político. En 1962 una junta permanente del carnaval reemplazó la junta organizadora. Se instituía la participación en ella de concejales y el manejo del carnaval por el gobierno. En esa forma quedaron bajo control oficial las celebraciones públicas, la selección de la reina oficial, la premiación de danzas y disfraces populares, la elección de las reinas de los barrios y la distribución de auxilios monetarios gubernamentales. Se inaugura la época en que el carnaval sirve de campo al juego político entre los directorios y la gente de los barrios. Se convierte en estrategia de caza de votos para las elecciones de concejo, asamblea, cámara y senado. Las reinas populares llegaron a elegirse por conteo de votos vendidos. La aspirante con más dinero era la triunfadora. Los concejales que disponían de asignaciones oficiales de dinero para " auxiliar " el carnaval establecieron redes clientelistas. Cuenta la crónica picaresca del carnaval que las hijas de los líderes políticos locales resultaban elegidas reinas populares. Algunos dirigentes nacionales o departamentales se convirtieron en presidentes honorarios de las danzas de los barrios confirmándose así la importancia política del carnaval en las zonas populares de la ciudad. La historia financiera de Barranquilla, como entidad municipal, ha registrado en los últimos años problemas
análogos a los de otras ciudades: crecimiento
burocrático desmedido, agotamiento de partidas presupuestales y agudización del ejercicio de estrategias políticas para captación de beneficios personales. Todo ello, sumado a las circunstancias de la pérdida de su supremacía portuaria en el panorama del Litoral Atlántico y del país, la emigración del campo a la ciudad y el desempleo creciente, empobrecieron las posibilidades de la política en el carnaval. A mediados del decenio de 1970, miembros del comercio y de la industria volvieron a aproximarse al carnaval para impulsarlo mediante la financiación privada. Al cabo de unos años, se constituyó una Corporación autónoma del carnaval que propuso nuevos actos y la adopción de procedimientos distintos de los oficiales, en la premiación de disfraces. No obstante para el escenario de la política local, el carnaval sigue siendo un acontecimiento muy atractivo, a juzgar por la opinión reciente de ensayistas, periodistas e intelectuales de la misma Barranquilla. Guacherna, Gran Parada y disfraces No hay duda de que la concepción actual del carnaval es una respuesta acorde con el desarrollo de Barranquilla y con sus perfiles socioeconómicos. El examen de las líneas básicas del programa que ha venido cumpliéndose en el último decenio es un reflejo que articula los recintos y los espacios abiertos donde se desenvuelve el folclore, el elitelore, el arte