Agenda Cultural UdeA - Año 2004 FEBRERO | Page 26

ISBN 0124-0854
N º 96 Febrero 2004 carnaval se agudiza. Cada fin de semana las candidatas, cuyo número en ocasiones ha llegado a ochenta, organizan bailes con el fin de recoger fondos para sus carrozas y actividades carnavaleras. Apoyándose en la promoción de las candidatas populares, las fábricas de gaseosas y cervezas despliegan por la radio y la prensa intensas campañas de propaganda a sus productos. Celebradas con bailes, las empresas auspician económicamente las verbenas que, al aglutinar numerosos entusiastas alrededor de cada candidata, les brindan la oportunidad de pregonar los lemas y marcas de cervezas y gaseosas. A comienzos de siglo, en el carnaval se palpaba la separación social entre esta gente y la de los barrios. Para la primera ya constituían espectáculo las danzas de negros congos y las cumbias en la Calle de las Vacas. Todavía hay quien recuerda que " los domingos de carnaval salíamos en carro a mirar las danzas, aprovechábamos mirarlas cuando todavía estaban limpiecitas, acabados de vestirse ". Este folclore no formaba parte del carnaval alrededor de las carrozas en la batalla de flores, como hoy en día, ni tampoco había desfiles callejeros estilo paradas militares, conforme ocurre
actualmente. Se conservaba la distancia entre las clases. Siguiendo la tradición que se
observa en otras danzas populares, los miembros de una comparsa ofrecían una " bailada " a la reina frente a la residencia de la joven, y en retribución recibían dinero, ron y comida. Era ésta la ocasión en la cual los disfrazados y la música de los barrios transitaban por los sectores prósperos de la ciudad. En la misma época hubo en los clubes hombres que, atraídos por la vistosidad de la fauna danzante de los congos, copiaron las máscaras y los vestidos de los tigres para exhibirse en los carros que concursaban en La Batalla de Flores. Era el tiempo en que los premios y distinciones estaban destinados a
las clases sociales altas. Hoy en día, esa inspiración popular para la diversión carnavalera sigue plasmándose en los clubes. En el decenio de 1970 hubo jovencitas que se disfrazaron de " reinas populares " satirizando los reinados de los barrios. Este proceso de inspiración popular y democratización de la fiesta ha sido constante. Se han adoptado comparsas populares como la cumbia, para disfraz y tema de carnaval en un club.