Agenda Cultural UdeA - Año 2003 SEPTIEMBRE | Page 27

ISBN 0124-0854
N º 86 Febrero 2003 confrontarlo con una de las interpretaciones de cualquiera de sus exponentes. Darren " Buff " Robinson, de la vieja escuela de rap de los Fat Boys hace casi veinte años, fue el primero, y hoy, a pesar de su muerte, sigue siendo el gran maestro. Sin esfuerzo, este hombre era capaz de " cantar " una canción y al mismo tiempo simular todos los sonidos de los instrumentos necesarios para que ese ritmo fuera el buscado. Igual Doug E. Fresh y Biz Markie, dos grandes en la historia de esta tendencia musical que apareció en un momento en el que el rap se transformaba de un fenómeno urbano a un entretenimiento masivo, y mudo y fuerte. El fuerte es una combinación de " d " y " t ", letras que producen una pequeña explosión de aire. Y cuando se quiere el " mudo ", se ponen los labios juntos y se encubre el sonido un poco. Claro que todo depende del beat boxer: algunos prefieren gruñir al tiempo que interpretan el sonido fuerte del tambor para darle un efecto más lleno al sonido, otros usan una " p " para asemejar el micrófono, y unos más añaden letras al " vocabulario " del tambor como " d-bd-b " o " d-g-d- gil. Y así para cada uno de los tambores que existen grandes, pequeños, timbales... Así que sólo hay que imaginar cuántos cientos de sonidos pueden hacerse sólo imitando este instrumento. A este se suman los otros tantos de percusión como la armónica de cristal, los platillos o las maracas, por ejemplo. El cuerpo humano puede reproducir entonces infinidad de sonidos y ritmos. Esa-hace el beat box: convertir el cuerpo en instrumento, y hacer arte con él. el hip-hop se convertía en una música hecha por DJ gracias, entre otras cosas, a las cajas de resonancia electrónicas que sirven para crear un sonido de fondo. El beat boxer perdió su espacio, y una habilidad que era popular, e inclusive reverenciada, pasó al baúl de los recuerdos, y quedó tan olvidada como el break dancing o la moda de los 60. Vinieron luego algunos vanguardistas, Rahzel y Emanan, que han transformado el beat box con sus canciones. Y sus pasos han tenido eco en las generaciones recientes. Una nueva era de " resonadores " apareció: Click Tha Supahlatin, Chris Jung, Afra " the Tonguetablist " y Shaun Roig, apasionados por este oficio, parecen decididos a desenterrar el beat box y llevarlo de nuevo a las grandes ligas. Estos jóvenes logran imitar una caja de ritmos con la boca y las cuerdas vocales, un espectáculo asombroso para cualquiera que lo escuche. Aunque lo ideal es oírlo para comprender qué tiene el beat box que sea tan impactante, la explicación de cómo se hace puede ser ilustrativa. El tambor de golpe, por ejemplo, se imita usando las letras " db ", " lb " Y " tb " acompasadas con una especie de gruñido, y se combina entre.