ISBN 0124-0854
N º 88 Mayo 2003 familiar, deberían producir menos que los que no y, ante igual cantidad y calidad de trabajo investigador, publicaciones, etc., hombres y mujeres deberían alcanzar igual posición en la carrera científica. Sin embargo, los pocos estudios que hayal respecto, muestran lo contrario. contra de la aceptación de las mujeres, frente a los 52 que pensaban que hay que reconocer los méritos se den donde se den.
( 4) Este fenómeno no es típico sólo de la ciencia moderna. Se da, por ejemplo, en medicina, cuando se institucionaliza su enseñanza en las universidades y colegios de médicos, durante la Edad Media, empiezan a parecer las primeras disposiciones legales contra la práctica de la medicina por mujeres.
Marta I. González García es investigadora del Instituto de Filosofía del CSIC de España. Eulalia Pérez Sedeño es Catédratica de la Universidad del País Vasco y Presidenta de la Sociedad Española de Lógica. Este texto fue adaptado del artículo " Ciencia, tecnología y género ", publicado en la Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología, Sociedad e Innovación. Enero abril de 2002, número 2Editada por la Organización de Estados Iberoamericanos para la educación, la ciencia y la cultura. www. campus-oei. orglrevistactsi / n u mero2 / vari os2. htm
Notas:
( 1) Sólo hay unas cuantas excepciones en Alemania, pero sobre todo en Italia donde Tarquinia Molza, Laura Bassi o Maria Pettracini fueron ilustres ejemplos.
( 2) En 1869 se fundó el Cirton College, femenino. Sus alumnas podían asistir a clase e incluso examinarse, pero ni sus notas aparecían en las actas finales, ni podían obtener título alguno. En 1897, cuando las primeras inglesas consiguieron un título universitario, se produjeron graves disturbios.
( 3) Cuando Madame Curie fue propuesta como miembro de esta institución, se planteó la cuestión general de si las mujeres debían ser admitidas en el sistema francés de academias. Una gran mayoría de los miembros del Instituto de Francia, 90, votaron en