ISBN 0124-0854
N º 76 Marzo de 2002
Tomado de la Revista Planeta Humano.
No. 18 Agosto 1999 Argentina
¿ Qué tal que ese anillo representara el acontecimiento más importante de su vida desde el día en que pudo entrar a la fraternidad de porristas? ¿ Acaso eran mucho más dignos mis pantalones de trabajo manchados de sudor que su bata de baño de Victoria ' s Secret?
Mis propias manos estaban manchadas con docenas de arañazos, cortesía de lavaplatos mal ajustados, cañerías de cobre y tuercas oxidadas. Yo amo ser una plomera, pero se pone feo en una noche de sábado, cuando no puedo alzar una botella de cerveza sin que algún tipo se quede mirando boquiabierto a mis manos. "¿ La máquina de escribir estaba muy dura, cariño?”, preguntan. Entonces, cuando digo que soy una plomera, se ponen enojadizos, como si fuera una amenaza personal que yo pudiera quitar, con los ojos cerrados, una válvula desviadora de tallo.
Sin embargo, los clientes como Shana son los peores. Las mujeres frágiles, las mismas que se caen en pedazos cuando sus souffles se hunden, esperan enormidades de mí. Como yo soy una mujer suponen que las entiendo instintivamente, y como
llevo una gran caja de herramientas y puedo manejar un taladro tan fácilmente como una gimnasta maneja un lazo, creen que está garantizado que puedo hacer el trabajo... Sin importar lo imposible que sea.
– Perteneció a la abuela de mi prometido... Diamantes engarzados en oro blanco.
Yo cabeceé y me volví |
hacia |
mi |
caja |
de |
herramientas, preguntándome |
si |
ella |
podría |
dejar |
de |
llorar |
siquiera el tiempo suficiente |
para escribir el cheque. |
Cuando Shana se echó sobre el fregadero y empezó a sollozar, quise decirle que si su novio la amaba de verdad, no importaría que él deslizara una goma de caucho en su dedo el día del matrimonio... ¿ Qué era lo que le preocupaba tanto?
La vergüenza me golpeó como si una llave de tubo hubiera caído sobre mi pie. ¿ Qué tal que ese anillo representara el acontecimiento más importante de su vida desde el día en que pudo entrar a la fraternidad de porristas? ¿ Acaso eran mucho más dignos mis pantalones de trabajo manchados de sudor que su bata de baño de Victoria ' s Secret?
Cuando a los doce años decidí hacerme plomera, mi mamá me dijo que no sería fácil. Tenía toda la razón y me dio buenos consejos a lo largo de los años, pero su carrera como química investigadora corría por un camino diferente; ella nunca tenía clientes individuales, así que no podía enseñarme cómo comportarme con ellos. Tuve que aprender por mí misma. Y aunque mi maestro fue realmente bueno, convencer al gran Jack Dalton de aceptarme como aprendiz no fue pan