Agenda Cultural UdeA - Año 2002 JULIO | Seite 27

ISBN 0124-0854
N º 80 Julio de 2002 grandiosos de los castillos, embajadas y aposentos de los poderosos.-Toda la aldea se está congregando alrededor del camión de los comerciantes de tapices-le dijo a Kabil su padre, este hombrecillo delgado de piel casi verde oliva, sin un solo diente anterior; conservaba en pésimo estado los molares y masticaba continuamente pepas de cardamomo que guardaba en una bolsita en su bolsillo raído, lo que le daba un aliento vegetal y se pasaba el día entero botando residuos de la cascarilla. Pegado a la pretina de su pantalón iban los implementos del trabajo cotidiano: unas agujas de acero y los ensartadores para seda que vigilaba celosamente. Lo que se advertía en un ademán frecuente, en el que se llevaba la mano a la bolsa y por encima de la tela contaba con sus dedos las agujas; cuando comprobaba que estaban integras, retomaba su paso cansado y corto agradeciendo a Alá la misericordia infinita de darle a vivir una vida llena de privaciones, lo que le permitiría transformarse en un ser mejor y llenarse de méritos cumpliendo sus oraciones cotidianas, recitando el Corán. Y soñaba con el sublime momento de viajar a la Meca, visitar las mezquitas y sentir que el papel asignado se había cumplido exactamente para gloria de su creador.-Vamos, apresúrate niña, que el señor Kandar quiere conocerte. Le he hablado bien de ti y aunque seas mujer puede tener algo para proponerte.- ¿ No sería posible- dijo Kabil en un tono suave para que no pareciese agresivo-que fuese a casa de mis tíos en la ciudad de Masar Il Sharif? Ya sé leer en el cuaderno de mi hermano Tirich y deseo fervientemente estudiar para ser profesora más adelante.
-Qué profesora, ni qué estupidez dices, ¿ no ves que la oportunidad de hacernos ricos está cercana?-Papá, tal vez si yo estudiase, más adelante podría ayudarles, me apena ver a mamá bajo el sol con sus cántaros al hombro, siempre tan fatigada y flaca. Recuerda que así era la tía Pashmi antes de que nuestro tío consiguiera trabajo en la refinería de Shebergan.-No sueñes con cambiar nuestro destino, ya es suficiente buena suerte ser los favoritos de Kandar
La propuesta es sencilla: como el tejido exige gran presteza y manos pequeñas, hemos pensado en una intervención quirúrgica elemental, que consiste en amputar dos falanges de los dedos cuarto y quinto, para que el asa sea manejada con entera eficacia y el tejido mantenga la gracia del detalle que ha caracterizado a los tejedores de esta provincia.
-Míralo, papá nos está mirando. Te hace señas para que nos acerquemos al camión de las sedas. Al padre le brillaron los ojos de codicia y apuró el paso. Tomó a Kabil de la mano y le halaba con premura, clara evidencia del temor de ser inferior a su encargo. Tuvieron enfrente a Kandar, hombre altísimo de complexión atlética, mirada oblicua y grandes ojeras violeta oscuro, quien fijó su mirada en Kabil-con cierta voracidad al ver sus manos le pareció a ella- y le hizo bajar la mirada con pudor-A ver jovencita, sus obras han trascendido y ahora somos muchos los interesados en tener su arte.-Señor-anotó Kabil con voz firme- yo quisiera tejer los más hermosos tapices y ser orgullo de mi aldea y honrar a mi familia, pero he oído rumores que dicen que ustedes piensan tejer unas nuevas alfombras con hilos diminutos, y usted comprenderá que los niños más pequeños no tienen la destreza, y que cuando vamos creciendo el tamaño de nuestras manos nos impide manejar las fibras más delgadas...-Kabil, por favor- exclamó su padre.-Señor...-Kilam-dijo el padre de Kabil con orgullo, pues nunca se habían referido a él con gestos de respeto como ahora lo hacia el mercader.-Quiero hacerlo partícipe de la magia del tejido del tapiz, permitiendo que su hija trabaje para nosotros...- Y alternaba la cabeza con movimientos pausados pestañeando y sonriendo un poco de lado. El padre de Kabil sentía gran emoción que se traslucía en el brillo de sus ojos bien abiertos, saboreaba cardamomo y botaba el afrecho por