ISBN 0124-0854
N º 80 Julio de 2002 modelo cultural diferente; por no hablar de actitudes similares en el mundo no occidental, inspiradas por el odio a los europeos y a las distintas formas de fundamentalismo religioso. Pero fue en el ambiente de las universidades y de las sociedades cultas occidentales donde el mundo moderno inventó este nuevo acercamiento a las culturas y las civilizaciones denominado antropología cultural. Gracias a los estudios de los antropólogos culturales del siglo XIX( pero siguiendo ideas ya sugeridas por Montaigne, Locke y la filosofía de la Ilustración) hemos sabido que existen otros modelos culturales orgánicos en sí mismos, que debían reconocerse, comprenderse en su lógica interna y respetarse. La antropología cultural, al sustituir el concepto de raza por el de cultura, ha obrado en profundidad con el fin de hacernos más conscientes de la pluralidad de las culturas y del derecho de toda cultura a sobrevivir, siempre que su supervivencia no perjudique los derechos de los demás. La antropología cultural no ha cambiado el mundo. Mientras que los antropólogos nos han enseñado a reconocer y respetar distintos comportamientos culturales, distintas religiones y costumbres étnicas, el mundo occidental ha producido los Protocolos de los Sabios de Sión; mientras que los
primeros medios de comunicación, desde las novelas populares hasta las películas de Hollywood, alentaban una visión del Otro como un malvado: los feroces indios, el negro estúpido obligado a un destino de eterna esclavitud por su
irremediable inferioridad, el diabólico doctor Fu Man Chu, y así sucesivamente. Éste es exactamente el motivo por el que, hoy más que en el pasado, es deber de una sociedad culta utilizar todos los instrumentos que proporcionan los nuevos medios de comunicación para difundir las ideas de los primeros antropólogos culturales. Hace diez años, François Mitterrand fundó en París, bajo la presidencia de Elie Wiesel, la Académie Universelle des Cultures, una institución que reúne a escritores, científicos, artistas y sobre todo universitarios de todo el mundo, entre ellos mi amigo Pet Ahlmark. El estatuto de la Academia dice que ésta“ promoverá la investigación científica,
encuentros y colaboraciones creativas y alentará cualquier contribución a la lucha contra la intolerancia, la xenofobia, la discriminación de las mujeres, el racismo y el antisemitismo” y que“ se compromete a difundir sus propias ideas a través de los colegios, los medios de comunicación y los instrumentos futuros del saber”. Al aproximarse el tercer milenio, el mundo ha sido devastado por acontecimientos trágicos como la invasión de Kuwait, la guerra del Golfo, los terribles conflictos raciales en los Balcanes y aún ignorábamos lo que iba a ocurrir después, hasta la guerra de hoy contra el terrorismo. Al intentar entender qué se podría hacer para educar a los pueblos del mundo en una visión positiva de la diversidad cultural y étnica y en la tolerancia, nos hemos dado cuenta de que no servía convencer a una persona de unos cuarenta años, un hombre o una mujer que en ese momento mataba, violaba o humillaba a quienes no pertenecían a su modelo cultural. Para ellos era ya demasiado tarde. Debíamos empezar por sus hijos. Así, la Academia ha abierto un sitio Internet, academieuniverselle. org-en fase de organización- para proporcionar a los profesores y educadores de todo el mundo instrumentos intelectuales( ideas, ejemplos, ejercicios prácticos) con el fin