Agenda Cultural UdeA - Año 2002 JULIO | Page 21

ISBN 0124-0854
N º 80 Julio de 2002
decolonización y múltiples formas de nacionalismo, la globalización está provocando una pérdida de soberanía mientras que al mismo tiempo incita por la democratización
y el localismo. Todos estos
resultados
históricos
contienen
simultáneamente
modelos de acomodación y
capitulación,
así
como
resistencia
a
las
fuerzas
dominantes de la economía
mundial. Por consiguiente, me
parece
a
que
la
globalización
no
ha
desplazado
las
viejas
categorías de análisis. Al
contrario,
la
clase,
el
nacionalismo, la etnicidad, el
género y la raza son todavía
Tomado de: Mapas antiguos del mundo. Federico Romero y Rosa Benavides. Edimat libros. Madrid 1998 herramientas esenciales para entender las disparidades de poder existentes. Estas disparidades han conducido a levantamientos revolucionarios, a la represión brutal, y a condiciones de desesperación y resignación. La presente coyuntura
histórica invita al terrorismo, y a otras formas patológicas de violencia como la llamada " limpieza étnica ". Tal locura genera un aplastante sentido de la absurdidad de todo. Nosotros podemos gritar como el Macbeth de Shakespeare que el mundo " es un cuento narrado por un idiota, lleno de sonido y furia, que nada significa ". Aun así, no podemos ceder ante el sentido del absurdo. El predicamento actual exige el pensamiento serio y la comprensión del papel y las responsabilidades del mundo industrializado. Descifrar estas responsabilidades es una materia de interés propio para Occidente y Norteamérica en particular. Porque, a pesar de su hegemonía militar y económica, los Estados Unidos representan, junto al mundo industrializado, una minoría global. De una población planetaria total de aproximadamente 6 mil millones de habitantes, sólo 1.2 mil millones de personas viven en los países industrializados ricos. Los desequilibrios presentes de poder no pueden persistir indefinidamente, pues se suman para generar confrontaciones explosivas. La pregunta, entonces, es si nosotros podemos evitar estas confrontaciones por medio del diseño de alternativas humanas a las realidades globales actuales. Esto no será fácil; intereses firmes y