ISBN 0124-0854
N º 75 Febrero de 2002
El Bosco. El carro de heno( Detalle). Tabla central tríptico. Óleo sobre tabla, 135 x 100 cm., Museo del Prado, Madrid.
Esta pluralidad religiosa de la que habla Moro se refiere claramente a las religiones como tales y no a distintas manifestaciones de una misma y sola religión. Con ello plantea el hecho de que no es necesaria una sola religión, ni el fin último de la humanidad es estar vinculado a una sola religión mundial, sino que las distintas miradas del hecho religioso es lo que hace valiosa a la humanidad. Estas palabras pueden resonar en la actualidad, en que circundan diferentes manifestaciones religiosas tratando de establecer su cosmovisión a otras culturas, cuando de lo que se trata es de respetar la diversidad de opciones religiosas y saber convivir en ese mundo heterogéneo y ricamente variado.
Con referencia al cristianismo, del cual Moro es defensor, se plantea una posición bastante sugerente, donde cada cual elige si es de su agrado pertenecer a la religión cristiana:
“ Más cuando oyeron de nosotros el nombre de Cristo, su doctrina, sus costumbres, sus milagros, la constancia no menos admirable de tantos mártires, cuya sangre derramada voluntariamente tan numerosas gentes atrajo a su secta, a lo largo y a lo ancho, no creerías con qué sentimientos tan adictos también ellos se inclinaron a ella, porque Dios les inspiraba esto secretamente o porque les pareció próxima a una creencia que es muy principal entre ellos; aunque yo creería que no fue de poca fuerza también lo siguiente: que escuchaban que a Cristo le había agradado la vida en común de los suyos y que está todavía en uso en las comunidades más auténticas de los cristianos.”
Así, la aceptación de un credo determinado está guiado por la convicción personal, y la motivación para realizarlo debe nacer del interior humano y no de actos externos. Tanto que, si alguien se atreve a criticar el cristianismo o cualquier otro credo religioso dejándose llevar por el fanatismo será exiliado de la Isla, no por denigrar de la religión sino por incitar a la violencia social.