ISBN 0124-0854
N º 75 Febrero de 2002
Verdad, donde Winston Smith es empleado, están directamente calcadas del comedor de la BBC. El Ministerio de la Verdad mismo, de 300 metros de alto, es una versión exagerada de lo que fue el Ministerio Británico de Información durante la guerra. Incluso el Gran Hermano puede haber sido tomado del jefe del Ministerio de Información, Brendan Bracken, que era conocido por sus empleados como B. B.
Mucho del ambiente yermo de 1984 también puede atribuirse a la pobre salud de Orwell, quien sobrevivió a la publicación de la novela sólo por siete meses, antes de morir de tuberculosis en 1950. Además, entre 1939 y 1946, Orwell tuvo que observar cómo varios miembros de su familia morían: su padre murió de cáncer en 1939, su madre murió en 1943, su hermana Marjorie en 1946 y su primera esposa Eileen en 1945. Sin duda, todas estas circunstancias contribuyeron a la atmósfera de penumbra y desesperación usualmente asociada con 1984.
El mundo de Pista Uno – Inglaterra – es un mundo de comida pobre, apartamentos oscuros y pantallas de televisión de doble sentido. Es un mundo claustrofóbico y esto se hace más claro aún porque la novela está escrita desde el punto de vista de un
único hombre: Winston Smith. El lector debe experimentar el mundo a través de sus ojos exclusivamente. La única variación es una corto inserto titulado " Teoría y práctica del colectivismo oligárquico " por Emmanuel Goldstein, la figura trostkiana que es diariamente el objeto del " Odio de los dos minutos ". Orwell también incluyó un apéndice a la novela, " Los principios del Newspeak ". Esta sección da una explicación detallada del trabajo de Winston Smith en el Ministerio de la Verdad.
El Partido Interno quiere suprimir todo disentimiento – etiquetado " crimen del pensamiento "– eliminando todas las palabras del idioma que pudieran expresar disentimiento. Piense sobre eso... Si usted tuviera que suprimir el disentimiento modificando el idioma, ¿ qué palabras eliminaría? Para O ' Brien, un miembro del Partido Interno, " es intolerable para nosotros que un pensamiento erróneo exista en cualquier parte del mundo, sin importar cuán secreto e impotente sea."
En 1984, los proles son aproximadamente el 85 % de la población total. Ellos viven en la pobreza y la ignorancia, y son considerados inofensivos por el Partido Interno y la Policía del Pensamiento. Aun así, los
proles retienen los decentes valores humanos de la amistad y la familia, luego de que el Partido hiciera su mejor esfuerzo para eliminar dichos valores de entre sus propios miembros. Winston Smith confía a su diario: " si hay alguna esperanza, yace en los proles ". A los ojos de Orwell, los proles no sólo constituyen una fuerza, sino una fuerza natural, capaz de agobiar al Partido en virtud de su propia humanidad. Aun así, ni los proles ni la búsqueda de Winston por su propio pasado proporcionan un escape, desde que " nada era tuyo excepto los pocos centímetros cúbicos dentro de tu cráneo."
Si ustedes alguna vez deciden leer 1984, regresarán de la novela entristecidos, enfadados y quizá incluso llenos de pena por la generación que tuvo que vivir en los regímenes totalitarios de los años treinta y cuarenta. También habrán sentido a plenitud el impacto emocional de la mente de Orwell. Las distopías son armas poderosas, incluso más que el inmenso número de novelas utópicas que las precedieron. Las utopías sostienen una visión del futuro: una visión de cómo la sociedad ha de ser; mientras que 1984 es una novela sobre cómo son las cosas, por lo que no ha de ser considerada un diestro golpe profético de parte de Orwell: es mejor dejarle eso a un