Agenda Cultural UdeA - Año 2002 AGOSTO | Página 20

ISBN 0124-0854
N º 81 Agosto de 2002
espacio de identidad local tradicional.
Pero tampoco podemos descartar el elemento político, ese sí vinculado a la dinámica violenta de nuestra ciudad. Se trata de incluir, como otro argumento explicativo de las confrontaciones armadas en las afueras del estadio local, la presencia en algunos sectores de organizaciones ilegales que encuentran en el choque con la policía la posibilidad de hacer trabajo político y militar. En otras palabras, consideran que el escenario deportivo no puede estar al margen de las dinámicas de guerra que se desarrollan en
Medellín, por lo cual buscan integrar a los hinchas – muchos de ellos habitantes de barrios deprimidos y abandonados por el Estado – a la lucha armada.
El deporte moderno, pues, tiene una armazón discursiva que lo mantiene vigente como alternativa de formación ciudadana, pero al mismo tiempo se enfrenta a dos factores adversos: los intereses económicos y politiqueros, y la moda de la violencia en el ámbito de los escenarios deportivos – basta ver lo que ocurrió hace varios meses en los alrededores del estadio Atanasio Girardot analogía que hace el filósofo y analista polaco Norbert Elías cuando presenta la violencia como el común denominador que en política y en deporte ha vivido una sociedad:“ cuando un país ha atravesado ciclos de violencia – sirvan de ejemplo las revoluciones –, se necesita un largo tiempo para que los grupos implicados lleguen a olvidarlos 3”.
* Periodista y profesor de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de la Universidad de Antioquia. otros contextos de luego del clásico entre Medellín y Nacional –. Para un país como Colombia, tiene validez la
3 Elías Norbert y Dunning Eric: Deporte y
ocio en el proceso de la civilización, Fondo de Cultura Económica, México, 1986, pág. 40.