ISBN 0124-0854
N º 81 Agosto de 2002
$ 100.000 dólares, al igual que otros colegas africanos suyos.
Al ser reelegido recientemente como Presidente de la UEFA, el sueco Lennart Johansson logró que se creara una comisión de auditoría internacional para revisar las cuentas de Blatter. Pero éste logró desintegrar dicho organismo y así evitar que se conociera el verdadero estado financiero de la Federación, a la vez que obtuvo la reelección como presidente de esta suerte de paraestado llamado FIFA.
LA DUREZA DE LAS BARRAS
Otro factor que atenta contra el propósito formador de ciudadanos a través del deporte son los grupos organizados que, a nombre de un sentimiento e invocando la defensa de unos colores, se han convertido en los principales promotores de la violencia en muchos escenarios deportivos del mundo.
Países como Argentina, Inglaterra, Chile, entre otros, han sido el escenario de la actuación de fanáticos arropados en nombres como“ barras bravas” o“ Hooligans”. Se trata de organizaciones que sufren el espectáculo pensando más en contra del equipo contrario y de su s hinchas, que de la propia escuadra. Para ellos, el seguidor del otro equipo es más un enemigo que un contrario, razón por la cual hay que destruirlo recurriendo a cualquier medio.
Para las“ barras bravas”, la autoridad que representa el árbitro sólo es acatada cuando sus decisiones favorecen al propio equipo; en caso contrario, el tradicionalmente llamado“ hombre de negro” se convierte en otro objetivo y corre peligro en su integridad física e inclusive en su vida.
Como podemos apreciar, en estas agrupaciones no hay un proceso que transforme creativamente la agresividad; por el contrario, ésta se
encauza hacia la violencia, con su cuota trágica de muerte, exclusión y destrucción.
En la ciudad de Medellín han tratado de echar raíces las denominadas“ barras bravas” del fútbol, con desenlaces qué lamentar en cuanto a muertos y heridos se refiere. Sin negar las consecuencias de tales manifestaciones de masas, estimamos que se trata más de expresiones de“ moda” o novelería, provenientes de aquellos países donde el fenómeno como tal sí ha surgido con mayor autenticidad. Las vestimentas, los cánticos, e inclusive la actitud con la cual se vive cada partido, son muestra de tal influencia. Y por otro lado está el componente identitario, originado en los colores o los distintivos del equipo de otro país, factor éste que puede ocupar el