ISBN 0124-0854
N º 81 Agosto de 2002
El deporte moderno, pues, tiene una armazón discursiva que lo mantiene vigente como alternativa de formación ciudadana, pero al mismo tiempo se enfrenta a dos factores adversos: los intereses económicos y politiqueros, y la moda de la violencia en el ámbito de los escenarios deportivos
El equipo de Francia, ganador de la Copa del Mundo de Fútbol en 1998( Tomado de: Revista Olímpica XXVII-41).
Y paralelo al discurso civilizatorio del deporte, ocurren las disputas internas en organismos con capacidad económica y política, pues, como muchas veces sucede, donde hay poder hay confrontaciones. Y la FIFA no se escapa a tal situación. El ambiente previo al Mundial de Corea – Japón transcurrió mientras el actual presidente, Joseph Blatter, enfrentaba una
oposición interna dirigida a desbancarlo de tan privilegiada silla. Dicha oposición la encabezaba Isaac Ayatouyu 2, Presidente de la Asociación Africana de Fútbol, quien acusó a Blatter de malos manejos financieros en sus cuatro años de gestión.
2 Citado por Iván Mejía Álvarez en su
artículo“ El papá de los bandidos”, publicado en El Espectador, pág. 2C, 28 de abril 2002.
En el libro ¿ Quién se robó la Copa?, escrito por un periodista inglés, se señala al presidente de la FIFA de haber pagado, en 1989, a delegados de federaciones para comprometerlos con su voto como nuevo jerarca del máximo organismo del fútbol mundial. El delegado de Somalia aceptó haber recibido de Blatter la suma de