Agenda Cultural UdeA - Año 2002 ABRIL | 页面 28

ISBN 0124-0854
N º 77 Abril de 2002 cuanto periódico, revista o libro de aventuras caía en mis manos. Leía por el simple placer de leer y porque la lectura, al lado del mundo de siempre, daba rienda suelta a mi imaginación y me descubría otra realidad mucho más rica y apasionante.
Aunque no había leído poesía, salvo la que me encontraba en los libros escolares, lo que primero escribí fue un poema. Quizás pensé que, para expresar mi intimidad, fuera más sencillo servirme de una forma que no parecía encerrar ningún problema. Escribir, pues, fue un acto instintivo, un impulso que todavía siento de vez en cuando y que transforma el momento que vivo. Digamos, entonces, que no fui yo quien escogió la poesía sino más bien fue ella la que me eligió a mí.
A partir de ahí, el trato con los libros se acrecentó y, a través de ellos, busqué satisfacer la cada vez más imperiosa necesidad de
escribir. Empecé a visitar las bibliotecas, las públicas y las de los amigos, descubriendo autores y obras que todavía admiro y que me enseñaron el camino de la poesía. Neruda, Withman, Rubén Daría, Barba, César Vallejo, los poetas de la Generación del Veintisiete, fueron algunos de ellos.
De ahí en adelante, fue como hablar con esos seres que de momento se te atraviesan en tu recorrido por la existencia y quieren compartir contigo pacientemente los conocimientos y experiencias que les han ayudado a forjar su vida.
-¿ Cómo recibieron esta decisión en su familia?
- En mi casa, aunque las circunstancias eran difíciles, respetaron siempre mi amor por la literatura. Nunca me impusieron nada, nada me prohibieron, trataron mi incipiente vocación( que en poco garantizaba un soporte económico hacia el futuro)
con comprensión y afecto. Mis padres empezaron a regalarme libros o me acompañaban a la biblioteca cuando se presentaba la ocasión. Sin embargo, sólo supieron que escribía cuando, para su sorpresa, aparecieron publicados mis primeros poemas en El Colombiano, gracias a la generosidad de Jorge Montoya Toro, el director del Suplemento Literario. Esto sucedió cuando iniciaba mi carrera de Derecho en la Universidad de Antioquia, en una facultad donde el ambiente intelectual era muy vivo y bastante propicio a los intereses y preocupaciones intelectuales de todo tipo, reflejo sin duda alguna de lo que en aquel entonces( corrían los años sesenta) estaba sucediendo en el mundo entero.
-¿ Cuáles eran sus anhelos en esa época de iniciación en la poesía?