ISBN 0124-0854
N º 60 Septiembre de 2000 afectivo, activan conocimientos prácticos basados en una larga experiencia sobre las condiciones locales. Nos presentamos, si es posible, desde esta perspectiva, considerar a la naturaleza como patrimonio del hombre y de la sociedad. En caso negativo, tenemos larga tarea por delante, pues ante el vacío que puede dejar la crítica de la noción de naturaleza, sólo queda el camino de la reflexión y de la creatividad, para construir una ética y una epistemología que replanteen nuestro lugar como seres humanos en el mundo y permitan afrontar los graves problemas ambientales del momento.
Sandra Turbay C., profesora del Departamento de Antropología de la Universidad de Antioquia.