ISBN 0124-0854
N º 61 Octubre de 2000
“... Ia mejor educación es aquella que amplía las libertades, forma para la autonomía, hace emerger un pensamiento crítico y hace del enseñar y del aprender un diálogo creativo, de emociones y razones, de intuiciones y argumentos, de palabras y silencios, de frustraciones y esperanzas, de resistencias y afirmaciones …”
Jorge Osorio y Adolfo
Castillo 1
La formaci un
Por: María Adelaida Jaramillo González
Un aspecto fundamental de la formación integral lo constituye la dimensión cultural de la educación. Los planes educativos y los proyectos curriculares se constituyen sobre una base de conocimientos, técnicas y tradiciones culturales dadas, en contextos específicos determinados.
Iniciarse en el mundo de la educación es adentrarse en el mundo de la cultura, es conocer las herencias y los legados de nuestra historia, asumir los
comportamientos y validar o excluir aquellas experiencias sociales, individuales o colectivas, que un grupo humano ha asumido y reconocido y que serán decisivas para toda la vida.
En la educación adquiere cada vez mayor relevancia la multiculturalidad como esencia de la pertinencia académica, como posibilidad de redefinir los planes de estudio a partir del respeto al otro, a su género, a su raza, a su religión, a sus costumbres. Pero significa también contribuir a la construcción del proyecto de nación en una Colombia que se debe
reconocer en su diversidad y propiciar el encuentro y diálogo entre la gran variedad de expresiones regionales y entre éstas y la riqueza de un mundo global.
Una educación así, debe hacer a hombres y mujeres no sólo poseedores de información, sino también buenos ciudadanos; debe propiciar su participación en los procesos necesarios para el bienestar de su comunidad, fomentar su creatividad, mejorar las capacidades de comunicación, de resolver conflictos, de adaptarse a los tiempos cambiantes y desarrollar, en suma, su capital humano.