Agenda Cultural UdeA - Año 2000 JULIO | Page 28

ISBN 0124-0854
N º 58 Julio de 2000 tornó turbios los fluidos o el vergel se tornó lánguido; pero no se dice en una conversación informal“ me torné colorado” o“ ella se va a tornar furiosa”.
Dejar, quedar( o quedarse) y volver( o volverse), están así mismo emparentados con poner( o con ponerse respectivamente), pero destacan más bien el resultado final, que la transición.
¡ Poner( se) es pues, por excelencia, nada menos que el verbo de las mutaciones, o del incesante devenir de los seres vivos y las cosas, en español!
La irregularidad de poner, como indicador de su frecuencia y necesariedad
Se dice:- Puse, en lugar de“ poní”( como acostumbran los niños, y como sería en principio, de acuerdo con el patrón regular temer- temí);- puesto, en lugar de“ ponido”;- pongo, en lugar de“ pono”;- pondré en lugar de“ poneré”;- y pon [- ] en lugar de“ pone( tú)”. En un proceso comparable a una mudanza de dientes, a poner“ se le cayeron” varias de sus letras originales y“ le nacieron” otras rarísimas, como la g y la d: pero, ¿ por qué?
Mientras más trajinemos aquel par de zapatos que mejor se acomoda a nuestros pies, más se nos gastará y deformará. Lo mismo ocurre en los idiomas: existe un principio lingüístico según el cual, los verbos más irregulares son casi siempre los más frecuentes e indispensables: su utilización constante a través de los siglos ha acabado por degenerarlos o acortarlos, hasta el punto de haberles hecho perder gran parte o hasta la totalidad de sus raíces( por ejemplo, ser- fui o ir- voy).
Ahora bien, colocar es un verbo totalmente regular: su raíz coloc se escucha intacta en todas las conjugaciones. En cambio poner, como se mostró arriba, sí se degeneró bastante, conservando en algunas de sus formas sólo la p inicial.
¿ En qué se diferencia colocar de poner?
Colocar viene del latín locus, que quiere decir lugar; por consiguiente, a primera vista, podemos emplear colocar en vez de poner, cuando se trata sencillamente de“ situar, ubicar, instalar o meter [...] a una persona o cosa en un lugar: colocar los muebles en una habitación”. 6
Sin embargo, la posibilidad de elegir el verbo colocar no siempre es válida, como lo ilustra el siguiente hecho:
El libro de Español para nativos del alemán Modernes Spanisch( que apareció en 1965 y fue reeditado muchas veces en la década de los 70), traía en su primera lección la frase“ el camarero coloca las bebidas sobre la mesa”: 7 el obvio propósito era no comenzar con un verbo tan difícil de conjugar como poner; pero los profesores españoles y latinoamericanos que trabajaban con el libro en Alemania, Suiza y Austria, coincidían en que esa frase sonaba forzada … En consecuencia, el mismo Wofgang Halm, uno de los versados autores del texto, acabó por aprovechar ese error en los seminarios que organizaba la editorial, para recalcar: los verbos irregulares son imprescindibles dentro del registro lingüístico coloquial. De hecho, en el llamado método comunicativo de enseñanza de las lenguas extranjeras, que se impuso en el mundo a principios de los años 80, el presentar los verbos irregulares desde el principio, se constituyó en una de las principales directrices.
Pero más allá de corresponder a registros lingüísticos diferentes, hay otra causa esencial por la