ISBN 0124-0854
N º 55 Abril de 2000
¿ De dónde sale el animal fantástico de un bestiario? ¿ Es sólo mezcla de animales existentes?( garras de león, pico de águila, cuerpo de lagarto …) A veces no es sólo mezcla: inclusive en la descripción de animales que se ven, interviene la imaginación: la descripción de los animales y frutos de América vistos por primera vez por los españoles: la descripción de los caballos montados vistos por primera vez por los indígenas. La mente de los hombres crea, descubre e interpreta: el dragón o los dioses de cada pueblo son una creación; los animales que todavía hoy se encuentran( en el periódico sale por ejemplo: tres nuevas especies de ranas) son descubrimientos; las descripciones de los nuevos animales son interpretaciones.
¿ De dónde salen las historias? Alguien puede ser muy creativo, inclusive respetando reglas muy rígidas. En ciencias, en matemáticas, se es creativo y se respetan reglas: de exactitud, de verificación, de pruebas. También en un juego se puede ser creativo dentro de ciertas normas: el Tino dentro de las reglas del fútbol, Deep Blue en el ajedrez, son
creativos. Pero también en literatura se es creativo dentro de ciertas reglas: las de cada lengua, en principio, por ejemplo el español: que no me dice lo que tengo que escribir, pero sí me dice, hasta cierto punto, cómo, con cuáles palabras y normas gramaticales tengo que redactar mis propias ideas. Pero también otras más estrictas. Un soneto, por ejemplo, es un esquema poético rígido, con acentos, longitud silábica, número de versos y de rimas obligatorias. Pero dentro de esta rigidez hay espacio para una gran creatividad: se puede ser manierista, imitativo( y dentro de un manierismo producir algo nuevo), o se puede ser un innovador total, hasta dentro de un esquema. El exceso de libertad creativa es bien difícil de soportar y manejar; a ese exceso de libertad obedece parte de las dificultades del arte del siglo XX. Las libertades que se tomaron algunos artistas, persiguiendo provocar, se tomaron como norma, y en esa imitación de la falta de normas estamos perdidos. Ha pasado algo ridículo: como si de un día para otro resolvieran que, en el ajedrez, se suprimen las reglas y cada cual juega como le dé la gana: el encanto del
juego, el reto del juego se pierden. Claro, el reto del arte consiste también en derogar y en inventar nuevas reglas, pero la parte destructiva no puede ser la única: después de destruir hay que demostrar que se ha creado algo nuevo: en música, quienes se fueron contra la música tonal, tienen algo qué mostrar; en arte, quienes se fueron contra el arte figurativo, tienen mucho qué mostrar; en ciencias, quienes reemplazaron la mecánica de Newton, tienen mucho qué demostrar.
Una labor creativa ha sido por ejemplo la de romper con las fronteras de los géneros: esto es novela, esto es ensayo, esto es cuento, esto es épica, esto es poesía, esto es filosofía: se pueden saltar esas fronteras con resultados interesantes.
Es difícil saber si esto que estoy diciendo se está diciendo por primera vez. Sería muy vanidoso pensarlo. Ante todo, estoy usando palabras que yo no inventé, estoy usando palabras que millones y millones de personas han estado usando durante siglos. Podría inventar una palabra nueva que suene muy española, por ejemplo, terrano, pero en eso tampoco consistiría la