Agenda Cultural UdeA - Año 2000 ABRIL | страница 16

ISBN 0124-0854
N º 55 Abril de 2000
cesar. Hay creadores meticulosos, que se dedican a pulir y que hacen del proceso de pulir una virtud; los hay impetuosos que se dedican a producir sin mirar para atrás. Los hay que son mezcla de ambas cosas y son tal vez los más completos.
idea primera, eso que se llama idea original, es decir lo primero que a uno se le vino a la cabeza. A veces es más original el resultado final que la idea inicial. Los surrealistas, que defendían la escritura automática, defendían un sentido bastante restringido de original: original como lo primero, lo no filtrado, lo espontáneo y ajeno a la voluntad. Pero los resultados por este camino son muy dudosos. El producto final está siempre hecho de muchos arrepentimientos, de correcciones, cambios pequeños o grandes, de
Matisse. Las velas( Fragmento), 72 x 60, 1952
lima eterna, de ampliaciones a más no poder. La iluminación, es decir, la obra que sale entera palabra por palabra es más bien una falacia romántica, o mejor, una exageración romántica, porque es verdad que sí hay iluminaciones momentáneas: se descubre un tema, un tono, un personaje, una solución, un camino; hay pedazos, páginas, capítulos, que salen bien de una, pero la gran mayoría son siempre trabajables, mejorables. O lo contrario: empeorables, hay gente que se tira en todo corrigiendo sin
Sobre todo en poesía hay que tenerles pavor a las ideas más inmediatas y espontáneas, que suelen ser las peores. No por malas en sí, casi siempre, sino por trilladas. No es que de poetas y de locos todos tengamos un poco; lo que pasa es que en el fondo de cada hombre, de cada mujer, anida un mal poeta. Lo que hacen los buenos poetas es no dejar salir nunca o casi nunca al mal poeta que todos llevamos dentro.
Pero lo creativo, lo
original, entonces, ¿ sería
solamente lo nuevo?
Tampoco es lo nuevo: hay
originalidad
en
lo
imitativo.
La escritura automática de los surrealistas; la escritura que intentaba imitar, seguir el modelo de los maestros clásicos, según la fórmula renacentista; la búsqueda de la originalidad a toda costa de los románticos( el gesto heroico, la extravagancia con tal de ser originales).