ISBN 0124-0854
N º 55 Abril de 2000 obsesión y la concentración, fuera del trabajo, al menos para mí, es la tranquilidad: esto quiere decir, el menor número posible de ocupaciones y preocupaciones ajenas al trabajo literario en sí. Es muy difícil producir un buen capítulo en el estrés de un trasteo, en el dolor de un luto, en la preocupación de un proceso penal. Cuando ya el proceso penal se resuelve o, mejor dicho, cuando ya estamos resignados a pasar ocho años en la cárcel, es posible recobrar la fuerza para crear algo. No es tanto la tranquilidad exterior( soy capaz de escribir en el barullo de un aeropuerto) sino la interior, la que me logra conectar conmigo mismo, de un luto, en la preocupación de un proceso penal. Cuando ya el proceso penal se resuelve o, mejor dicho, cuando ya estamos resignados a pasar ocho años en la cárcel, es posible recobrar la fuerza para crear algo. No es tanto la tranquilidad exterior( soy capaz de escribir en el barullo de un aeropuerto) sino la interior, la que me logra conectar conmigo mismo, con lo que me interesa.
Los objetos son creaciones colectivas, en muchos sentidos
Otra circunstancia indispensable, fuera de la obsesión y la concentración, fuera del trabajo, al menos para mí, es la tranquilidad: esto quiere decir, el menor número posible de ocupaciones y preocupaciones ajenas al trabajo literario en sí. Es muy difícil producir un buen capítulo en el estrés de un trasteo, en el dolor de un luto, en la preocupación de un proceso penal. Cuando ya el proceso penal se resuelve o, mejor dicho, cuando ya estamos resignados a pasar ocho años en la cárcel, es posible recobrar la fuerza para crear algo.
acumulativas: no puede haber computadores como los que usamos, sin la invención del fuego, de la metalurgia, del plástico y obviamente de la electricidad y del transistor. El diseño de una silla es también un proceso de siglos: al sillón más cómodo se llega por acumulación de horas sentados en sillas mucho menos cómodas que los sillones.
El trabajo artístico, al menos el literario, es más solitario y mucho menos acumulativo: ya al principio, con Homero, estamos en la cumbre. No estábamos en ese período, en Grecia, en la cumbre de las sillas ni de los carruajes ni de los acueductos ni de las comunicaciones, pero sí en la cumbre de la literatura: la evolución
artística no es hacia adelante, como la evolución técnica y, tal vez, la biológica. La evolución artística se parece más a la evolución de las religiones: no son mejores las de ahora que las de hace cinco mil años. En el caso de la literatura esta ausencia de evolución progresista puede estar relacionada con el hecho de que nuestro instrumento de trabajo, el lenguaje, es muy antiguo, mucho más antiguo que la escritura, y por lo tanto hace mucho que se llegó a un nivel muy alto de eficacia en la creación lingüística. Basta que un idioma tenga la suficiente antigüedad, la suficiente riqueza para ser un instrumento digno de literatura.
¿ Qué es lo original? No es, podría asegurarlo, la