ISBN 0124-0854
N º 46 Junio de 1999 que muchos en este país viajan al exterior pero“ vuelven como las maletas”, alentando la“ tradición de la pobreza”.
De manera desproporcionada, el desconocimiento de Tomás Carrasquilla no se correspondió con la diversidad de su obra literaria que produjo durante 40 años de trabajo intelectual. En 1936 recibió el premio Vergara y Vergara, único reconocimiento que sus contemporáneos le tributaron en vida. Sólo dos hombres coetáneos se dieron a la tarea de divulgar su patrimonio estético: Benigno A. Gutiérrez y Aquileo Sierra. Fue entonces un alemán, Kurt Levy, quien se dio a la labor de rescatar del silencio acumulado y de la peste del olvido, a Tomás Carrasquilla. Hacia 1947-1948, este investigador de la literatura hispanoamericana leyó Frutos de mi tierra, novela que lo fascinó, al punto que la vida y obra de Carrasquilla se convirtieron en objeto de estudio y en su tesis doctoral, escribió entonces la primera obra crítica suscitadora del destacado antioqueño, cuya publicación data de 1958, a los cien años del nacimiento de nuestro importante escritor. Habría que añadir que el desconocimiento, incluso en la actualidad, de Carrasquilla como ejemplar hombre de las letras en Colombia, no se corresponde con el profundo saber que él desplegó sobre Antioquia y sus tipos humanos, aún más, siendo un apasionado de estas tierras, su inteligencia de sobra trascendió el tiempo y el espacio inmediatos, porque su interés por lo local no se revistió de provincialismo, ya
que la herencia del maestro se puede rastrear en Galdós, Pereda, Dickens y Valle Inclán.
En 1897 Carrasquilla, pese a los quebrantos de salud causados por su caída desde un caballo, escribe los cuentos Blanca y En la diestra de Dios Padre; la novela corta Dimitas Arias, y Herejías su primer ensayo de crítica literaria. Para 1898 apareció El ánima sola, y en 1899 le siguieron San Antoñito y El padre Casafús. Fue en 1898 cuando apareció el ya muy conocido“ Manifiesto de los intelectuales”, titulado Yo Acuso de Émile Zola, y que se refería al caso Alfred Dreyfus donde los hombres de letras se empeñaban en descubrir las tramas de corrupción, intolerancia e irracionalidad que habían rodeado la persecución del militar judío por ser judío. Curiosamente, desde el 9 de noviembre de 1898 Colombia atravesaba la Guerra de los Mil Días que se extendió hasta 1902, y en ese contexto apareció un libro titulado El Recluta que
El Maestro Carrasquilla, al cumplir 77 años, cuando fue condecorado como Oficial de la Orden de Boyacá