Agenda Cultural UdeA - Año 1999 JUNIO | Page 20

ISBN 0124-0854
N º 46 Junio de 1999
Antioquia. De él queda el retrato hecho por su condiscípulo Antonio José Restrepo quien lo observa como un“ filipichín” que vale por pisaverde, petimetre y demás voces aplicables al que se acicala demasiado y cuida más de su persona e indumentaria que de sus libros o tareas o negocios”.
Esta estancia en la Universidad de Antioquia es interrumpida por la guerra civil de 1876, momento en que la Universidad fue cerrada y se suspendieron las clases, período de Colombia hace parte de su novela extraordinaria Luterito o El padre Casafús( 1899), cuya perspicacia y reflexión hacen recordar la novela de Benito Pérez Galdós Doña Perfecta( 1876), y de la cual recibe la suscitación para el análisis sociológico de las relaciones entre política y religión, tan características de la conformación de sociedad latinoamericana e hispánica. El asunto de la intolerancia y el fanatismo religioso no serán para el lector atento de Carrasquilla una mera casualidad en su obra, si acentúa esa lectura frente a la Colombia de hoy, atravesada por un estilo de fanatismo no tan diferente al del siglo XIX. Carrasquilla no quiso continuar con sus estudios de Derecho en la Universidad de Antioquia y se ocupó desde ese entonces en diversas labores, pues fue“ sastre, concejal, juez municipal y empleado público”. Pero ninguna de estas actividades le brindaba una invaluable satisfacción como la de leer y escribir, así lo demuestra el hecho de su incursión seria en las letras; con su primer en ensayo literario Simón el Mago( 1890), el cual le valió la posibilidad de
pertenecer al“ círculo literario”, frecuentado por personalidades destacadas del ambiente intelectual antioqueño. Entre muchos, recibió el irrestricto apoyo del estadista Carlos E. Restrepo quien lo animó de manera incondicional a escribir.
3. ¿ Cómo leer a Tomás Carrasquilla? 2
A manera de anécdota como se recordará, en el“ casino literario” se discutía el tema de si había en Antioquia“ materia novelable”, asunto que de inmediato se convirtió en un reto para Carrasquilla, impulsado por el presidente de la sociedad, Carlos E. Restrepo. De esta manera, y por el empuje que de nuevo le ofreció el ilustre personaje, Carrasquilla escribió Frutos de mi tierra( 1896), novela que sería publicada en Bogotá y propiciaría el primer viaje de Carrasquilla hacia la capital. El día 22 de octubre de 1895 arribaría a lo que describiría como un ambiente de“ la tristeza, el aburrimiento, la basura y la riqueza”. Es curioso que Carrasquilla, a diferencia de muchos otros intelectuales colombianos, no salió del país. A esta circunstancia pertenecen también Miguel Antonio Caro y el filósofo alemán nacido en Könisberg, Immanuel Kant, quienes sólo tuvieron como visión del mundo su lugar natal y los alrededores. Lo destacable de estos tres personajes es también cómo el asunto de la inteligencia no debe sus méritos a las restricciones geográficas y que, para muchos que se jactan de sus continuas experiencias cosmopolitas, es preciso contrastarlos con la afirmación de Baldomero Sanín Cano, cuando expresa