ISBN 0124-0854
N º 40 Noviembre de 1998 necesidades. En el cine hay un punto muy complejo y es el hecho de trabajar con tiempos muy precisos lo que no sucede en teatro por ejemplo, donde utilizas unidades metronómicas mucho más amplias. Para componer la música de una película tienes tantos minutos con tantos segundos para desarrollar una idea. Es el mismo planteamiento que maneja la música publicitaria. El sonido en cualquier medio audiovisual es muy importante. La gente dice:“ Voy a ver una película” y no es consciente de que también va a oír la película. Existe tal vez por carencia en la educación, la referencia de que lo más importante es lo visual y resulta que la película sin lo que se escucha está incompleta. Lo que sucede es que el sonido es intangible. Lo visual, lo ves, está ahí, lo puedes mirar y repasar. La música en cambio, transcurre en el tiempo, es volátil. No puedes“ agarrar” una sonoridad.
A. C. ¿ Cómo fue el proceso de creación de la música de La vendedora de rosas?
P. P. Yo acepté componer la música de la vendedora porque a mí siempre me ha gustado el trabajo de Víctor Gaviria. Es un trabaje serio y difícil porque aborda temas complicados eso hizo para mí el proyecto muy atractivo. El tema me apasionó, me pareció
… para Fernando Franco, el estudio y la enseñanza de la música debe ser el producto de un proceso personal similar en su metodología a la practicada por los Griegos para acceder al conocimiento: acompañar al maestro para asimilar y analizar las experiencias conjuntamente bajo su tutela y dirección.
interesante por ser tan real, urbano y contemporáneo, porque está cerca de nosotros. Iniciamos este proceso de conversaciones donde definimos qué intención se tenía con la música, qué pretendía con ella el director, porque el trabajo se hace a partir de unas necesidades y de un control que exige una producción de esta naturaleza, de esta magnitud donde está involucrado un equipo tan grande de personas en el que debe haber un cerebro, un pensamiento que hile el trabajo de todos. El proceso de creación de cualquier película no puede ser rígido. En producciones tan grandes como ésta es mucho más flexible y se hacen cambios en el camino. En este caso concreto, se podría decir que por sus características, el guión se iba construyendo por si mismo por el realismo de sus personajes y la naturalidad de sus actores, ellos están representando su propio papel y no otro. Al analizar esto, encontramos que la música de La vendedora tenía entonces que entrar a compensar lo que no representaba el realismo de la cinta. Se consideraron varios elementos: El realismo tan marcado y el hecho mismo de que la película transcurre en un solo día, el día más sonoro del año. Entre el 23 y el 24 de diciembre, no escuchas una casa donde no esté sonando algo, música parrandera, villancicos, hay un gran sonorama.