Es más, Teilhard acogía el marxismo con las siguientes palabras: " Como me gusta decir, la síntesis del Dios( cristiano) de lo alto y del Dios( marxista) de lo adelante, he aquí el solo Dios que podemos de aquí en adelante adorar en espíritu y en verdad ".( 4) Así resultó muy congruente que las obras de Teilhard se pusieran a la venta en la sala de ateísmo de Moscú. Al lado de Teilhard, otros jesuitas participaban en el gran movimiento de " cambio ". McCovern, en el campo de la sociología; Carney, justificando las guerrillas marxistas, y
( 1) Diarios y T. V. de Alemania publicaron tales declaraciones dando a entender que una nueva Reforma( superior a la de Lutero) estaba en marcha.( 2) Los Jesuitas.- Teólogo Malachi Martin.( 3) El Apokalypsis. Loenardo Castellani, Dr. en Teología de la Universidad Gregoriana de Roma, 1963. Edit. Jus.( 4) Citado por su panegirista Claude Cuénot.- ' Teilhard de Chardin o la Religión de la Evolución '. Padre Julio Meinvielle.
otros que pugnan por la " redefinición " de la libertad humana, del matrimonio, de Cristo, de los sacramentos, de la veracidad de la Biblia, de la Asunción de la Virgen María. De todo. El teólogo suizo Hans Küng-prestigiado como consejero del Vaticano de 1962 a 1965-, después del Concilio causó sorpresa y desconcierto al afirmar que los dogmas " son fórmulas humano-históricas, por sí mismas susceptibles de mejoramiento ". El cardenal josé Siri ya había refutado ese pensamiento, propio del examen protestante y del escepticismo filosófico, pues si se prescinde de la " inspiración divina " entonces se acaba por dudar de todo. Posteriormente Küng dijo en un libro que " los cristianos deben descubrir y reconocer el potencial humano que el marxismo encierra "... El programa marxista no se ha realizado, pero " un buen programa no queda refutado por una mala realización "... " En cuestiones relativas a la moral, ninguna ley debe usurpar el puesto de la libertad "(" Ser Cristiano ', por Hans Küng). Otros muchos libros hablan por el estilo. El famoso Catecismo Holandés, con imprimatur del cardenal Bernard Alfrink, " enseña " que " la vida del hombre procede del animal, que fue irguiéndose hasta ponerse de pie... Cada vez vemos mejor el grandioso espectáculo: la columna vertebral que se va enderezando, el cráneo que va creciendo en tamaño y contenido, el animal que se yergue hasta convertirse en hombre "( pág. 12). " El marxismo contiene elementos que pueden ser para muchos el camino hacia un cristianismo vivido de una manera nueva ". Además, pone en duda la presencia de Cristo en la Eucaristía y el dogma de la Purísima Concepción.( Después de prolongadas discusiones se logró que en las nuevas ediciones se le agregaran al Catecismo algunas notas rectificatorias).
LLUVIA DE FALSAS INTERPRETACIONES
El teólogo Malachi Martin, exprofesor del Instituto Bíblico Pontificio, afirma que el Concilio Vaticano II " no cambió la doctrina. No cambió parte alguna de su estructura. No abandonó ninguna de sus perennes leyes morales. Todo lo confirmó ". Pero considera que algunos de sus documentos fueron redactados en forma un tanto vaga, lo cual dio origen a que luego surgieran las más improcedentes interpretaciones. Opina lo mismo el filósofo católico Dietrich van Hildebrand. El Concilio no suprimió las anteriores condenaciones hechas por la Iglesia contra las herejías y diversos errores; dejó incólume-dice- el principio de que se amará a Dios sobre todas las cosas, no después de las metas socioeconómicas de los oprimidos. La verdad, y por encima de todo, la verdad sobrenatural, no cambia. Lo que sucedió es que después del Concilio numerosos teólogos dieron falsas interpretaciones, algo así como la traición de Judas.( 1)( 1) El Caballo de Troya en la Ciudad de Dios. Dietrich von Hildebrand, Profesor de la Universidad de Munich.
Por ejemplo, en el Concilio se trató del misterio de la única Iglesia creada por Cristo; en segundo término se analizó el concepto de " pueblo de Dios ", sobre el cual el Espíritu Santo " reparte gracias de todo género, con que lo dispone para realizar variedad de obras "; y en tercer lugar se ocupó de la jerarquía de la Iglesia como guía de la grey. Pues bien, después del Concilio varios teólogos alteraron ese orden y dijeron que " el pueblo de Dios " era en primer lugar, arriba de la jerarquía y de la Iglesia. El teólogo francés Yves Congar( entre otros) afirma que antes del Concilio se veía al mundo a partir de la Iglesia, pero que " ahora se lucha por una Iglesia
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