huesos de venenosos errores bebidos en los escritos de los adversarios del catolicismo, se jactan, a despecho de todo sentimiento de modestia, como restauradores de la Iglesia. " Traman la ruina de la Iglesia, no desde fuera, sino desde dentro: en nuestros días el peligro está casi en las entrañas mismas de la Iglesia y en sus mismas venas; y el daño producido, por tales enemigos es tanto más inevitable cuanto más a fondo conocen a la Iglesia. Añádase que han aplicado la segur, no a las ramas, ni tampoco a débiles renuevos, sino a la raíz misma; esto es, a la fe y a sus fibras más profundas. " Mas una vez herida esa raíz de vida inmortal, pasan a hacer circular el virus por todo el árbol, y en tales proporciones que no hay parte alguna de la fe católica donde no pongan su mano, ninguna que no se esfuercen por corromper.
( 1) Ciertas corrientes ideológicas son muy hábiles para utilizar términos amables que no despierten alarma en el campo opuesto. Lo " moderno " sugiere la idea de " nuevo-mejor ", lo cual no es siempre real. " Y mientras persiguen por mil caminos su nefasto designio, su táctica es la más insidiosa y pérfida... Habíamos esperado que algún día volverían sobre sí y por esa razón habíamos empleado con ellos primero la dulzura como con hijos, después la severidad y, por último, aunque muy en contra de nuestra voluntad, las represiones públicas. Pero no ignorais, venerables hermanos, la esterilidad de nuestros esfuerzos; esos hombres han inclinado un momento la cabeza para erguirla en seguida con mayor orgullo. Ahora bien: si sólo se tratara de ellos, nos podríamos tal vez disimular; pero se trata de la Religión Católica y de su seguridad. Basta, pues, de silencio; prolongarlo sería un crimen. Tiempo es de arrancar la máscara a esos hombres y de mostrarlos a la Iglesia entera tales cuales son en realidad ". A continuación Pío X hacía un análisis detallado del " modernismo ". Hacía notar que sus autores esparcían sus ideas con táctica " insidiosísima " como para no presentar blanco, mezclando lo filosófico, lo teológico, lo histórico y lo reformador. Todo ello con un fondo de agnosticismo, encerrando la razón humana en el círculo de los fenómenos, sin elevarla hacia Dios. Dicha encíclica analizó diversas raíces del " modernismo ", incluso la del inmanentismo que-según algunos- consideran a la religión como un resultado de simples exigencias( exigencias sociales, económicas y políticas). También dedicó capítulos a la Revelación, a la Transfiguración, al sentimiento religioso, al papel de la inteligencia, al origen del dogma y a la pretensión " modernista " de que el dogma no sólo puede desenvolverse y cambiar, sino que debe hacerlo.
" Fabricadores de un sistema en el cual, bajo el impulso de un amor ciego y desenfrenado de novedades, no buscan apoyo sólido en la verdad...( Para ellos) todas las religiones existentes son verdaderas; ' de otro modo no vivirían '( dicen)... Al disertar acerca de la filosofía, historia y crítica muestran de mil maneras desprecio de los preceptos católicos, santos padres, concilios ecuménicos y magisterio eclesiástico, no horrorizándose de seguir las huellas de Lutero, y si de ello se les reprende, quéjanse de que se les quita la libertad. Confesando, en fin, que la fe se ha de subordinar a la ciencia, a menudo y abiertamente censuran a la Iglesia porque tercamente se niega a someter y a acomodar sus dogmas a las opiniones filosóficas; pues, desterrada y con este fin la teología antigua, pretenden introducir otra nueva que obedezca a los delirios de los filósofos...". " Van adelante en el camino comenzado, y aun reprendidos y condenados van adelante, encubriendo su increíble audacia con la máscara de una aparente humildad. Doblan fingidamente sus cervices, pero con la obra e intención prosiguen más atrevidamente lo que emprendieron. Pues así proceden a sabiendas, tanto porque creen que la autoridad debe ser empujada y no echada por tierra, como porque les es necesario morar en el recinto de la Iglesia, a fin de cambiar insensiblemente la conciencia colectiva...".
Otro punto extensamente tratado en dicha encíclica fue el de la evolución, que los " modernistas "-dijoaplican incluso a la religión. " En toda esa exposición de la doctrina de los " modernistas " pensará por ventura alguno que nos hemos detenido demasiado; pero era de todo punto necesario... Abarcando con una mirada la totalidad de este sistema, ninguno se maravillará si lo definimos afirmando que es un conglomerado de todas las herejías. Pues a la verdad si alguien se hubiera propuesto reunir en uno, el jugo y como la esencia de cuantos errores existieron contra la fe, nunca podía obtenerlo más perfectamente de lo que lo han hecho los modernistas... ¿ Qué no maquinan para aumentar el número de sus secuaces? En los sagrados seminarios y en las universidades científicas andan a caza de las profesorías, las cuales convierten poco a poco en cátedras de pestilencia. Aunque sea encubiertamente, inculcan sus doctrinas predicándolas en las iglesias; más abiertamente las emiten en los congresos, las introducen y las subliman en las instituciones sociales. Con su nombre o con el ajeno, publican libros, periódicos y revistas... Los hay en el número de los legos; los hay también entre los sa.!: erdotes y, ¡ cosa que no debía imaginarse!, no faltan aun en las mismas órdenes religiosas ".
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