65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 475

Y por supuesto los consejos de antaño , resolvían sabiamente las infidelidades en donde la psicología popular tenía una sencilla explicación .
La dulce viejecita , contaba , como se cuenta un cuento para niños , que el Tin tin , era un duende , que tenía los pies para atrás , y andaba detrás de las mujeres casadas de pelo largo y las embarazaba .
Así se resolvían casos en que los dos eran de piel morena y el hijo salía blanco como algún vecino , o si acaso el marido había estado de viaje .
Fueron tantos los matrimonios que salvó el Tin tin , y vivieron felices criando uno o varios hijos de un tercero .
El tiempo pasaba y llegó el tiempo de las radiografías .
Si bien la radiografía , fue descubierta en 1895 , por el sabio alemán Wilhelm Conrad Röntgen , fue décadas más tarde que llega al Ecuador .
Recordaba , se tenía la idea de que cada vez que se ordenaba una radiografía , el resultado por lo general era nefasto .
El miedo era solo comparable al que propició el rumor de la fotografía , de que , si una persona se retrataba muchas veces , se iba borrando … La tarde se despedía con los rojos cielos iluminados del ocaso .
En la orilla , el río olea suavemente entre las barcas . En la boca del viento se van doblando las espigas de los
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