65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 265

la ciudad portuaria con sus grandes astilleros El viento del sur oeste mecía las ramas que se volvían hacia la luz del día , hacia la vida , para ensayar una nueva primavera … Los naranjos están encendidos con sus naranjas redondas y amarillas …
Y Rosa soñaba en mundo nuevo , como las piedras redondas que sueñan en el fondo de una fuente .
En el ocaso , el sol iba desapareciendo . Sólo turbaban ese alto silencio de aquellos campos el monótono rumor del agua del río que bajaba hasta encontrar el mar , y el murmullo del viento que iba suspirando entre los mangos , moviendo las hojas en un confuso rumor que parecía un diálogo de la naturaleza en voz baja .
El sol trasponía suavemente la cumbre del Cerrito Verde . Las sombras bajaban a grandes pasos por la ribera de
Calles del barrio Las Peñas