65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 239

guardaba la medalla de caballeresa de la orden del Sol , que le dio San Martín en Lima ; el grado de coronel que le otorgara Colombia por su participación en la batalla de Ayacucho y solicitada por el general Sucre ; y las cartas de amor y las reliquias de su amado Bolívar .
El descubrimiento de la naturaleza esencial de cada uno puede producir un nuevo modo de ser y una nueva visión de las cosas .
Unos libros de pastas duras y algunos forrados con cuero muy cerca de un improvisado escritorio de pino blanco , elaborado de las cajas que traían los barcos marineros desde Norteamérica .
Sobre el escritorio un tintero y un canutero de pluma de ganso , junto a un cartón secante ponían la nota intelectual de una vida consagrada a la libertad del continente . A lo lejos canta el mar y del otro lado canta el río … -Por la calle brincan y corren libres caballos de largas colas .
En su sencilla morada se percibía el aroma de los dulces que preparaba para venderlos y tener su subsistencia . En el fogón con leña las tisanas aromáticas inundaban también la estancia , y por supuesto el aroma del buen café .
El tiempo había puesto las huellas sobre su rostro . El sol había tostado más su piel , pero aún conservaba tintes de su belleza y el brillo de su mirada inteligente .
La experiencia de la libertad en sentido verdadero es la emancipación de la conciencia . A partir de allí , las cosas exteriores y la conciencia dejan de enfrentarse como dos magnitudes distintas …
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