65LA CIUDAD DE LAS CASAS DE MADERA_1 | Page 201

vitalicio , no se parecían en nada , pero en nada , a una corte monárquica …
Esas eran habladurías del vicepresidente Francisco de Paula Santander , que no entendía nada .
También eran habladurías de los guayaquileños que acogían la propuesta de una República Federal , impulsada por Vicente Rocafuerte . Había también en Venezuela también voces republicanas , pero todas eran nada más que habladurías , pensaba su Excelencia …
Percibía muy bien que el Protector José de San Martín , era quizás la única persona que podía hacerle sombra a su pequeña figura , y había partido al exilio . Mientras el Protector viajaba para la célebre entrevista del 26 de julio de 1822 , en Guayaquil , los agentes del Libertador colaboraron con simpatía con el golpe de Estado en Lima , contra la administración dejada por San Martín .
José de San Martín no comprendía porqué en la entrevista el Libertador no cedió ningún punto .
Bolívar sabía que hablaba con un general que ignoraba que había perdido el mando político y militar del Perú .
Hubo un silencio en la entrevista , según relata el coronel argentino Gerónimo Espejo , contemporáneo de los acontecimientos … El Libertador sacó de su casaca la comunicación con la noticia recién llegada .
El Protector exclamó : ¡ Dios Santo … parto al exilio …! Su gran amor por la Libertad de Sudamérica lo llevó a rea-
195