lizar una última petición .“ General yo puedo pelear bajo sus órdenes …”
La respuesta fue clara y precisa “ No hay lugar para los dos en la misma gloria ”
Y el Protector partió al exilio … Recordaba toda la esperanza que sembró en los pueblos del sur para construir nuevos amaneceres …
Sin embargo , había algo que angustiaba el pensamiento de su Excelencia el Libertador en esos últimos días de 1826 , mientras navegaba en el vapor que lo traía a Guayaquil . Debía lograr que Colombia la Grande , apruebe también esta Constitución vitalicia … Es decir , los departamentos del Ecuador , Nueva Granada y la antigua Capitanía General de Venezuela .
Le habían llegado noticias que en estos tres “ Departamentos ” había opiniones seriamente republicanas .
Quizás algún día la humanidad entienda que los pueblos no se unen por decretos ni por la fuerza de las armas .
Más sin embargo en 1827 en Guayaquil se hacen sentir serias propuestas de separarse de la Gran Colombia . La ciudad junto al río siempre fue republicana .
A su llegada a Bogotá , el vicepresidente Santander lo recibió con todos los honores , y la amistad de un discípulo a su mentor . Habían luchado juntos por la independencia . Santander había sostenido democráticamente la República . Era el “ Hombre de las Leyes ”, como lo llamaban sus conciudadanos .
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