03 En la Ruta del Titiritero | Page 6

larga y entrañable amistad, que se fue fortaleciendo con el paso del tiempo. Al terminar el mural el joven pintor vallisoletano se separó de su mentor y decidió ir a probar suerte a la Ciudad de México. Comenzó a trabajar en una imprenta con un sueldo de $10.00 semanales. Cinco años pasaron, en los que aprendió y practicó el oficio hasta que, un día, caminando por la bulliciosa capital, tuvo un encuentro con el mismísimo Ramón Alva de la Canal, encuentro que marcaría el rumbo para el resto de su vida… recibió del propio Maestro una invitación más… ahora para formar parte del Teatro Guiñol del INBA, del que Alva de la Canal fue fundador junto con otros importantes artistas de la época. El inquieto Pepe no lo pensó mucho y aceptó, básicamente por su amistad y movido por la curiosidad que siempre lo caracterizó… El 1 de julio de 1944 ingresó oficialmente, bajo la dirección del que fuera “su descubridor”, el propio Ramón Alva de la Canal. Su labor consistía en ayudar a los integrantes de los grupos existentes a cargar los equipos para las funciones. Como integrante del grupo, Pepe Díaz participó en la importante campaña de alfabetización, llevada a cabo en el Estado de Oaxaca, lo mismo que en diversas giras al interior de la República. Fue en 1946/47 que regresó por primera vez a su terruño, después de ocho años, en una gira que realizaba el grupo a iniciativa del músico yucateco Daniel Ayala Pérez y con la invitación del Gobernador del Estado, José González Beytia. A su regreso, el grupo recibió una invitación por parte del Ministerio de Educación de la República de Venezuela para realizar una gira a ese país, con el fin de replicar la campaña de alfabetización que se hizo en nuestro país y para fundar el Teatro Guiñol Venezolano. Al inicio nuestro joven titiritero participó como ayudante, pero estando en la gira hubo necesidad de sustituir a un animador que regresó a México y de ese modo Pepe se inició, finalmente, en la manipulación de los muñecos interpretando a Canelo, el perrito de Caperucita Roja… y se enamoró de la profesión… una profesión que le daría las más grandes satisfacciones en su vida y a la cual nunca abandonó. Después de trabajar un tiempo bajo sus órdenes, el Maestro se separa del Teatro Guiñol del INBA y Pepe es comisionado al grupo El Nahual, que dirigía Roberto Lago. En ese momento nació una