Trabajó arduamente en la difusión del teatro de
títeres, realizando innumerables giras y
produciendo programas, tanto infantiles como
para adultos. Durante los primeros años de la
década de los 50’s, fundó en sociedad con
Guillermo Torres López -conocido entre los
artistas del gremio como “el chato López”-, un
teatro guiñol para fiestas infantiles y eventos
privados (el primero en su tipo de forma
particular), que llegó a cobrar mucha fama, tanta
que hasta la fecha se encuentran personas que
recuerdan haberlo disfrutado; este importante
grupo se llamó “Cucufate”.
El Maestro Pepe (así lo conocía, ya, la mayoría de las
personas) inició el curso con los promotores
indígenas y les enseñó todo acerca de la construcción
de muñecos, vestuario, pintura y elaboración de un
tinglado para las presentaciones. El mes de febrero
de 1954 tuvo la necesidad de volver a la Ciudad de
México y el trabajo comunitario –ya iniciado y
encaminado por él y sus discípulos- fue continuado
por la escritora Rosario Castellanos y el director
teatral Marco Antonio Montero. El nombre y el uso
del muñeco fue creación de los promotores
indígenas.
Y aquí quiero hacer
un paréntesis. Es de
elemental
justicia
comentar
que,
desafortunadament
e, el crédito del
Maestro Pepe en
torno del muñeco
Petul
y
su
importante
labor
educativa y social en
las
comunidades
chiapanecas, nunca
fue reconocido y, sin menoscabo de las acciones
emprendidas por sus continuadores, es importante
decir que el trabajo iniciado por el Maestro titiritero
rindió -y sigue rindiendo- frutos en la vida de los
habitantes del Estado de Chiapas.
En 1953 nació Petul, que en idioma tzeltal es el
equivalente a Pedro. Los Tzeltales son el grupo
con mayor número de habitantes en Chiapas y en
Amatenango del Valle, que es una comunidad
indígena que se encuentra situada en la región de
los Altos, cerca de San Cristóbal de Las Casas,
luego de presentarse una función narrada por un
promotor indígena y que resultara un éxito, el
Instituto Nacional Indigenista solicitó al INBA una
persona para darles instrucción a sus
promotores. Nadie mostró interés en ir y
comisionaron a Pepe Díaz para impartir dicho
curso al cual asistieron 5 promotores indígenas
en el Centro Indigenista de San Cristóbal de las
Casas, Chiapas. Petul fue utilizado en forma
sorprendente por el promotor Teodoro (n) y era
tal la atracción que ejercía en las comunidades, y
tan genuina la identificación con su público, que
los indígenas le planteaban al personaje sus
propios problemas; cosa que no sucedía
directamente con los promotores.
En los años siguientes continuó su afanoso deseo de
exaltar el valor del títere en su larga trayectoria en el
INBA. Desde 1957 inició una decidida labor
7