Para ese momento no llevaba mi te para afrontar el día a día. Algo que
tarjeta del metro y tuve que comprar cualquiera podría escuchar para mo-
dos boletos, uno para la ida y otro tivarse en los momentos difíciles.
para el regreso. Baje más y más esca- El metro se encontraba bastante
leras, hasta alcanzar el último círculo. vacío, me impresioné de la escasa
Esperé mucho tiempo, aunque cantidad de personas que caminaba
esos minutos me parecieron segun- a diferentes ritmos sobre el transbor-
dos. Estaba escuchando mi música de que normalmente transito. Como
preferida, un tema suave y motivan- ya me había retrasado para arribar a
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Alejandro Vivanco