Zaguán Literario 07 Zaguán Literario 07 | Page 36

manos a su cabello y enredó sus dedos entre sus fibras resecas y enmarañadas. Su rostro pareció alargarse, así observaba el reflejo completamente de frente, con la barbilla un poco alzada, casi desafiaba al espejo. “Me das un poco de vergüenza, ¿ya te lo había dicho antes? Claro que sí. Tal vez deberías llamarte Berta, por rara. De esa forma, todos estarían avisados y no se meterían con alguien como tú, así es como yo acabé aquí. Elvira es un nombre feo, con ese todos te evitarán, algo digno y justo de hacer. Entre tantos enredos, tantas vueltas y tantas miradas, pareces un laberinto. ¿Por qué debo ser yo la que debe encontrar la salida? Yo no pedí esto, yo no pedí estancarme contigo. Pero eso sí, fue mi error acercarme a ti para tratar de conocerte, para cuestionarte. Dicen que la curiosidad mató al gato”. Ya no había luz a su alrededor, la habitación estaba más gris que antes, el frío vibraba haciéndole segunda al tamborileo del pie y a los erráticos suspiros de la joven. La cama destendida se sintió más vacía que antes, las paredes grises se estremecieron ante la falta de pintura, la puerta no se movió, no se abriría. Por primera vez, la castaña retrocedió, su rostro por fin expresaba algo fuera de la monotonía, sus pupilas temblaron igu