Por lo tanto, cuando reflexiono sobre los 100 años de NAEYC, creo que seguimos siendo fuertes después de un siglo porque cada miembro ha encontrado a su gente y un lugar de pertenencia, un lugar para aprender y crecer juntos profesionalmente, y un lugar para debatir, ampliar y explorar nuestras propias curiosidades. NAEYC ha sido un lugar en el que nos hemos unido para defender a nuestros trabajadores, a las familias y a los niños a los que servimos, y a la comunidad de la primera infancia que tanto valoramos. NAEYC ha sido nuestro recurso de referencia para conocer las últimas prácticas basadas en la investigación con el fin de mejorar la calidad de los educadores y los programas. Nuestra acreditación es, sin duda, el estándar de excelencia que distingue a los programas de educación inicial dentro de sus comunidades. Si existe una política que resulta perjudicial o beneficiosa para los niños pequeños, las familias, las comunidades y nuestro personal, NAEYC está presente para abogar por ellos en el Congreso y apoyar a nuestras filiales locales.
NAEYC ha sido la organización emblemática en nuestro campo: nuestra guía, nuestro referente. Pero fieles al principio de Sankofa y su énfasis en mirar hacia atrás, es importante que nos preguntemos: ¿ Quién es NAEYC?
Antes de unirme a la Junta Directiva, me imaginaba a NAEYC como un gigante de la educación infantil, con una infinidad de personas trabajando sin descanso en las oficinas centrales. En realidad, hay solo unos pocos líderes y empleados de NAEYC, pero con el corazón y la voluntad de una multitud. Aportan sus habilidades y conocimientos en colaboración con muchos socios, miembros y afiliados para hacer de NAEYC lo que es hoy en día. Gracias a la oportunidad que he tenido como miembro y presidenta de la Junta Directiva de interactuar con nuestras filiales, con el personal y los directivos de NAEYC, y con todos nuestros miembros, ahora puedo decir: ¡ NAEYC SOMOS NOSOTROS! Y se necesitará del esfuerzo de todos nosotros— miembros, personal, directivos, afiliados y representantes de la Junta Directiva— para sostener esta querida organización durante otros 100 años.
¿ Cómo podemos alcanzar otros 5, 20, 25, 100 años? Vuelvo una vez más al concepto de Sankofa: En primer lugar, debemos conocer y luego aprovechar lo que nos ha ayudado a alcanzar este hito de 100 años como organización. En columnas anteriores, he compartido por qué creo que hemos mantenido nuestra comunidad profesional de educadores de la primera infancia durante diez décadas. Ahora tómese un momento para reflexionar sobre sus pensamientos:
› ¿ Qué lo ha mantenido vinculado a NAEYC?
› ¿ Qué lo mantendrá conectado y apoyando a NAEYC?
› ¿ Cómo contribuirá usted, como miembro, líder o colaborador de NAEYC, a nuestra misión, visión y dirección estratégica?
Esta última pregunta es muy importante y los invito a que reflexionemos sobre las formas en que podemos aprender, crecer y desarrollarnos a través de NAEYC, a la vez que contribuimos a su crecimiento, desarrollo e innovación. Esto me recuerda un dicho del filósofo keniano John S. Mbiti:“ Soy porque nosotros somos; y gracias a que nosotros somos, yo soy.” NAEYC será más fuerte, mejor y más influyente durante el próximo siglo porque NOSOTROS seremos más fuertes, mejores y más influyentes durante el próximo siglo.
Para concluir, les pedí a mis tres hijos que nos compartieran su propia sabiduría Sankofa sobre cómo debemos avanzar como organización en el próximo siglo:
¿ Qué es lo que más te gusta de tus profesores?
Isaiah( 5 años): Me gusta cuando me dan los rincones de juego, y me gusta cuando me dan recreo y me dejan disfrutar del recreo.
NAEYCNEWS
Spring 2026 Young Children 83