Estos temores pueden ser mitigados a través de una comunicación asertiva y efectiva, junto con una oferta bien estructurada.
Diversificación de la Oferta:
Ofrecer una variedad de servicios que abarquen diferentes aspectos del wellness puede atraer a un público más amplio.
Por ejemplo, un spa puede incluir tratamientos de relajación, caminatas y recorridos por lugares característicos de la zona, encuentros con personajes representativos de la cultura local, y muchas otras propuestas originales que conducen a la "vivencia de cada experiencia".
El "contacto" es uno de los factores más demandados en esta época y sociedad. A pesar de vivir en la era de la comunicación, el contacto humano, tanto desde lo sensorial como en la comunicación interpersonal, ha disminuido considerablemente, provocando vacíos internos.
Por medio de propuestas coherentes, se analizan estrategias para superar los miedos asociados a este enfoque y diversificar la oferta de servicios, se destaca la importancia del contacto humano y la experiencia vivencial como claves para atraer clientes, generar plenitud y potenciar el crecimiento en negocios de bienestar.
Pareciera que no estamos hablando de lo comercial, pero, sin embargo, es desde este enfoque, conociendo la demanda y sabiendo cómo cubrirla, que atraeremos clientes potenciales y haremos crecer nuestro negocio desde lo económico. Y lo más reconfortante: ver a nuestros clientes satisfechos.