Vigésimo primer Informe de Calidad de Vida en Bogotá Informe-Calidad-De-Vida-2019 | Page 163

Informe de Calidad de Vida en Bogotá Hábitat mento poblacional y descenso del déficit, sugiriendo un intenso desarrollo por compactación, que es positivo ya que lo acerca al promedio de la ciudad. En la zona Suroc- cidente, donde también hubo un desarrollo inmobiliario importante, puede considerarse que mantuvo su densi- dad neta pasando de 510 a 502 habitantes por hectárea y que se mantiene como el área más densa de la ciudad. Este fenómeno llama la atención a fin de examinar con mayor profundidad la calidad del urbanismo que se ha desarrollado en este sector en el periodo inter-censal y a concentrar esfuerzos de la nueva administración en pro- yectos de espacio público en este sector. Gráfica No 10: Cambio de densidades netas (persona por hectárea) por zonas en Bogotá, 2005-2018. 510 502 468 396 398 364 267 347 332 280 232 205 201 179 Norte Centro - Oriente Occidente Densidad 2005 Centro Suroriente Suroccidente Bogotá Densidad 2018 Fuente: Elaboración propia basada en datos del Censo General 2005, y el Censo Nacional de Población y Vivienda 2018 (Preliminares) del DANE; Cálculo de áreas de manzana 2005 y 2018, Pontificia Universidad Javeriana. Las demás zonas tuvieron descensos importantes de densidad. Se destacan Suroriente, que tuvo un descen- so importante de 468 a 398 habitantes por hectárea, consistente con su pérdida poblacional; y Centro-Orien- te y Centro, que se consolidan como las zonas menos densas de la ciudad. Centro descendió de 232 a 201 habitantes por hectárea y Centro-Oriente, descendió a apenas 179 habitantes por hectárea, cerca de la mitad de la densidad neta promedio de la ciudad. Estos nive- 163 les de densidad llaman la atención de un proceso de despoblamiento y cambio a uso predominante no re- sidencial. La pérdida poblacional, según las cifras, casi llega a los 120 mil habitantes menos en las dos zonas combinadas y sugiere acciones del estado para equili- brar estas densidades con las zonas periféricas, de lo contrario, la ciudad va a consolidar un modelo de “do- nut”, es decir, un centro sin población, rodeado de unas periferias densas.