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VIDAMÉDICA / Historia de la Medicina e
VERSIÓN
Historia de la Medicina
LA CONSTITUCIÓN DE 1925: UN PUNTO DE INFLEXIÓN PARA LA SALUD PÚBLICA EN CHILE
Marcelo López Campillay, Presidente Sociedad Chilena de Historia de la Medicina
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Antes de 1925, la salud pública en Chile no era reconocida como una responsabilidad del Estado. Las acciones en esta área eran principalmente asistenciales o caritativas, y dependían de la voluntad política o de la filantropía privada. La salud se entendía más como un asunto individual o familiar. Sin embargo, desde fines del siglo XIX hubo avances importantes, como la creación del Consejo Superior
QUEZADA ACHARAN ACEPTA ~ de Higiene y el Instituto de Higiene en 1892, y la promulgación del Código Sanitario en 1918. La Constitución de 1925 marcó un cambio decisivo. En su artículo 10, inciso 14( o 15, según la interpretación), se estableció que“ es deber del Estado velar por la salud pública y el bienestar higiénico del país. Deberá destinarse cada año una cantidad de dinero suficiente para mantener un servicio nacional de salubridad”. Esta frase, aunque breve, tuvo un impacto profundo: por primera vez, se reconocía constitucionalmente que la salud era una responsabilidad estatal. Este cambio no fue solo simbólico. Sentó las bases para el desarrollo de políticas públicas y legislación en salud. Reflejaba también una tendencia internacional emergente, donde los Estados comenzaban a asumir un rol más activo en la protección social, especialmente tras la Primera Guerra Mundial y en medio de crisis económicas. En Chile, la llamada“ cuestión social”— con problemas de insalubridad, pobreza y precariedad laboral— exigía una respuesta estatal más decidida. Según el jurista José Maza, miembro de la Comisión Consultiva que redactó la Constitución, fue John Long, salubrista estadounidense y subdirector de la Oficina de Higiene Panamericana,
EL MERCURIO
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quien recomendó al presidente Arturo Alessandri incluir este deber en la nueva carta fundamental. Gracias a este reconocimiento, el Estado pasó de un enfoque asistencial a uno de garantía y promoción de la salud. Ya no se trataba solo de curar enfermedades, sino de prevenirlas y de crear condiciones de vida saludables.
Este hito permitió:
CANDIDATURA PRESIDENCIAL
- Legitimar la intervención estatal: dio sustento jurídico a la creación de instituciones, asignación de recursos y programas de prevención.- Impulsar nueva legislación: abrió paso a normas como el Código Sanitario de 1931, que definió con mayor precisión las funciones del Estado en salud.- Fomentar conciencia social: al elevar la salud a rango constitucional, se fortaleció la idea de que es un derecho colectivo y no solo una responsabilidad individual. Este avance no ocurrió en el vacío. En 1924, un año antes de la Constitución, ya se habían promulgado leyes sociales clave: sobre contrato de trabajo, accidentes laborales, enfermedades profesionales y la creación de la Caja de Seguro Obligatorio. Así, el deber estatal en salud pública se integró con el naciente sistema de seguridad social chileno. A cien años de su promulgación, la Constitución de 1925 sigue siendo un hito en la historia de la salud pública en Chile. No fue solo una declaración formal: legitimó la acción estatal en un ámbito esencial para el bienestar de la población y sentó las bases para una visión más integral del derecho a la salud. Fue el punto de partida hacia un modelo donde el Estado asumió un rol activo e indelegable en la protección y promoción de este derecho fundamental.