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VIDAMÉDICA / Perspectivas { 65
ORTOTANASIA VS EUTANASIA
Dr. Juan Eugenio Suárez Molina Profesor Emérito de Cirugía, Universidad de Valparaíso
Después de conocer la encuesta que revela la aceptación de la eutanasia en Chile( 75 %, CADEM), opino que esta elevada cifra se debe, en parte, a que la población conoce las grandes deficiencias en los cuidados paliativos existentes, y por ende cree que la eutanasia es el único y exclusivo medio de control efectivo del dolor, del encarnizamiento terapéutico y de sus enormes costos; lo que la obliga a tomar el“ atajo” de la eutanasia como única solución. Interesa, pues, que tanto la población en general como también los médicos tengan una información más completa para decidir si una ley de ortotanasia es, o no, una opción más ética que la eutanasia. Me referiré a continuación a la ortotanasia(“ muerte correcta”), ejercida mediante cuidados paliativos integrales( ver Cicely Saunders), cuya intención primaria no es provocar la muerte, como en la eutanasia, sino eliminar el sufrimiento en una muerte próxima. Una ley de ortotanasia permite o incluye: 1. Retirar tratamientos desmesurados o fútiles, como por ejemplo, retirar un tubo endotraqueal. 2. Agregar todas las terapias necesarias para aliviar la intensidad y acortar la duración de sufrimientos intolerables, incluyendo la sedación paliativa terminal. Esta terapia, ejecutada sin la intención directa de provocar la muerte, no representa una transgresión ética, de acuerdo con la aplicación del principio del doble efecto( Rev. Chilena de Derecho 2008; 35( 3): 485 – 519). 3. Proteger al personal sanitario, que en la actualidad teme ser judicializado tanto por ejecutar como por retirar terapias. No es raro que el médico tema ser demandado y, por ello, no retire tratamientos, lo que contribuye al ensañamiento terapéutico. 4. Establecer la obligación de contar con protocolos de adecuación del esfuerzo terapéutico( AET) en clínicas y hospitales, disponibles para pacientes y familiares, lo que resulta de gran utilidad para evitar terapias desproporcionadas, fútiles o no deseadas. 5. Promover el uso de documentos de voluntad anticipada( DVA) firmados ante notario, siempre que no impliquen la solicitud de drogas letales ni actos contrarios a la ley. El
personal de salud debe estar instruido para considerar seriamente estos documentos, aunque difieran de la lex artis. Se debe fomentar su uso en la población general. 6. Reconocer el derecho del paciente y su familia a cuidados paliativos integrales y universales. 7. Reconocer el derecho del personal de salud a ejercer objeción de conciencia, y el de las instituciones a ejercer objeción de principios, tal como lo establece la ley sobre aborto en tres causales.
ASPECTOS ÉTICO-LEGISLATIVOS Toda ley que regule asuntos de vida o muerte debe incluir artículos explícitos que eviten la pendiente resbaladiza, el turismo de la muerte y la comercialización de estas prácticas, hechos que lamentablemente han ocurrido en algunos países que poseen legislación sobre eutanasia.
El Parlamento debiera zanjar las discrepancias sobre el uso de drogas letales con leyes de quórum reforzado, y no con mayorías simples. Las encuestas favorables a la eutanasia no debieran considerarse un argumento válido para resolver estos temas.
EN RESUMEN Opino que la eutanasia, cuya finalidad primaria es provocar la muerte mediante drogas letales, viola de manera insanable un principio fundamental de la ética médica: la no maleficencia. Cuando el principio de autonomía se concibe en forma absoluta— como un derecho a ultranza para exigir la eutanasia—, se genera un conflicto con la no maleficencia que, a mi juicio, debe resolverse a favor del principio clásico de la medicina:“ Primum non nocere”( Primero, no hacer daño). Los defensores de la eutanasia argumentan que las drogas letales son“ benéficas” porque ayudan al bien morir. Cabe replicar recordando que:“ El fin no justifica los medios”( matar). La ortotanasia, en cambio, cuyo fin último es suprimir el sufrimiento sin provocar la muerte, cumple equilibradamente con todos los principios de la ética médica: la autonomía del paciente, la beneficencia, la no maleficencia y la justicia.