Un destino lleno de descubrimientos, aventuras y experiencias inolvidables. Desde las calles empedradas de Buenos Aires hasta los picos nevados de la Patagonia, cautiva con su belleza natural, cultura y hospitalidad inigualable.
VIAJES INCREÍBLES 11
volaron la cabeza y en las que realmente sentí que un poquito de mi corazón quedó ahí. A algunas volví muchas veces, como Roma, París o Madrid. A otras espero volver. Me gusta mucho combinar destinos distintos, como el viaje que hice hace unos años, que fue mitad Escocia, mitad Turquía. Nada tienen que ver y fue la combinación perfecta. En cuanto a lo que no puede faltar, son pocas las cosas que realmente necesito en un viaje. Y creo que esto también es un fiel reflejo de la vida: necesitamos mucho menos de lo que creemos. Algo de ropa( lo mínimo), el celular, mi skincare— indispensable siempre, jajaja—, buen calzado para caminar mucho y no mucho más. Si se necesita algo, se compra, ¿ no? Siempre añoro volver a casa con la sensación del desafío en la piel. De haber podido sortear los imprevistos, de traerme recuerdos imborrables y, lo más importante, de haber disfrutado mucho.
Un destino lleno de descubrimientos, aventuras y experiencias inolvidables. Desde las calles empedradas de Buenos Aires hasta los picos nevados de la Patagonia, cautiva con su belleza natural, cultura y hospitalidad inigualable.